Un tratamiento oral para dejar de fumar triplica las posibilidades de abandonar el tabaco a las 12 semanas


La compañía biomédica Pfizer ha lanzado vareniclina, el primer medicamento oral diseñado específicamente para dejar de fumar y que, según destacaron los responsables de la compañía, multiplica por 3,2 en los fumadores las posibilidades de abandonar el tabaco a las 12 semanas. Según los informes que manejan, el tratamiento ofrece un porcentaje de éxito de entre el 40 y 45 por ciento.

El doctor Carlos Jiménez Ruiz, jefe de la Unidad de Tabaquismo del Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, destacó cuatro aspectos que diferencian este nuevo fármaco del resto. En primer lugar, se trata del primer medicamento específicamente creado y desarrollado para el tratamiento del tabaquismo. Además, está diseñado para actuar selectivamente sobre los receptores específicos de la nicotina (?4?2). En tercer lugar, es posible eliminar el 95 por ciento del producto a través de la orina sin metabolizar en el hígado, con lo cual no interacciona con otros.

Pero seguramente lo más novedoso es que posee un doble mecanismo de acción como agonista parcial. Por un lado, estimula la liberación de la dopamina parcialmente para atenuar el ansia de fumar y los síntomas derivados de la abstinencia. Pero por otro lado, bloquea la unión de la nicotina a los receptores cerebrales, para disminuir así la sensación de bienestar asociada al consumo de tabaco. De este modo, si el paciente sucumbe a la tentación de unas caladas, se siente decepcionado por no recibir toda la satisfacción que esperaba.

La eficacia de este nuevo medicamento de Pfizer, que se comercializa únicamente con prescripción médica, viene avalada por un exhaustivo programa de estudios clínicos. En cuatro de estas investigaciones participaron 4.000 fumadores, y tres de ellos fueron publicados en la revista científica Journal of the American Medical Association (JAMA).

Los datos de dos de los estudios revelaron que un 44 por ciento y 43,9 por ciento respectivamente de los fumadores que recibieron vareniclina (una dosis de un miligramo dos veces al día) consiguieron dejar de fumar después de 12 semanas de tratamiento. Por tanto, los resultados de ambos estudios, de idéntico diseño, en los que los participantes fumaban una media de 21 cigarrillos durante 25 años, pusieron de manifiesto que la probabilidad de que los pacientes consiguieran dejar de fumar, tras 12 semanas de tratamiento con un miligramo de vareniclina dos veces al día, es aproximadamente tres veces mayor que la de aquellos que tomaron placebo.

El doctor Jiménez Ruiz insistió en que el tabaquismo no es un hábito sino una enfermedad crónica reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, por tanto, es necesario tratarla. “Con vareniclina, los profesionales de la salud y los fumadores tienen un nuevo tratamiento para ayudar a manejar su adicción”, subrayó. Como factores secundarios, únicamente advirtió de naúseas ligeras entre la segunda y tercer semana de tratamiento en el 28 por ciento de los pacientes.

Por su parte, el doctor José Chaves, jefe médico del Área Terapéutica Cardiovascular de Pfizer, presentó los resultados del estudio SUPPORT, un informe global sobre las actitudes de los fumadores al dejar el tabaco desarrollado en 10 países, entre ellos España. Como dato significativo, destacó que en España sólo el 15 por ciento de los encuestados había recibido información de su médico con respecto al tabaquismo, mientras que a nivel global el dato se eleva al 35 por ciento y en Europa llega al 48 por ciento.

Según demuestra la encuesta, la mayor parte de los que tratan de dejar el tabaco lo hace por sus propios medios, aunque la mayoría fracasa. El 62 por ciento ha intentado abandonar los cigarrillos, pero sólo entre el 3 y el 5 por ciento lo han conseguido. El 45 por ciento, de hecho, considera que es el reto más difícil al que se ha enfrentado en su vida.

Además, el informe reconoce que los fumadores quieren dejar el tabaco, aunque sean reacios a comentarlo. El 77 por ciento sabe los riesgos que conlleva, el 47 no lo comenta con nadie y el 62 por ciento dice que nunca lo ha hablado con su médico. Los adictos a la nicotina reclaman ayuda para dejarla: el 59 por ciento cree que podría dejarlo antes si le ayudase su médico y el 57 opina que son necesarios tratamientos más efectivos.

“Una de las principales novedades que destaca el estudio SUPPORT es la necesidad de una implicación real del colectivo médico en la terapia de deshabituación tabáquica de sus pacientes”, indicó el doctor Chaves.

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Categoría: Actualidad Médica.




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