VIH y transmisión sexual del VHC


El VIH y el VHC comparten mecanismos de transmisión, por lo que no ha de extraña encontrar personas coinfectadas por ambos virus. Desde principios de los 90 se ha sospechado que la coinfección con el VIH pudiera contribuir a un mayor riesgo de transmisión del VHC, ya que la carga viral del VHC es mayor en pacientes coinfectados. Diversos trabajos que han analizado personas con exposiciones de riesgo sexual han encontrado prevalencias más elevadas de anticuerpos contra el VHC en aquéllas indectadas por el VIH, que en las del mismo colectivo no infectadas por el VIH. No obstante la coincidencia de ambos virus en las mismas personas, por encima de lo que cabría esperar por azar, podría deberse únicamente a que las situaciones de riesgo y los cofactores que motivaron la infección por el VIH hayan ocasionado también la infección por e VHC. También hay trabajos que no encuentran asociación entre ambas infecciones, como el realizado entre 1.116 mujeres que ejercían la prostitución captadas en un centro de Madrid, entre las que no se encontró ningún caso de coinfección por el VHC y el VIH.
Dos estudios transversales en parejas heterosexuales encontraron una prevalencia de marcadores del VHC ligeramente mayor en las parejas de personas con infección por el VIH, en comparación con las parejas de VIH negativos; pero en ambos estudios la comparación quedó lejos de la significación estadística. Otra cohorte de 30 personas que tenían como único riesgo la relación con su pareja heterosexual estable positiva al VHC de las cuales 12 eran también positivas al VIH, no detectó ningún caso de transmisión del VHC. Un análisis conjunto de estos 3 trabajos llevó a la conclusión de que la coinfección por el VIH no aumenta el riesgo de transmisión sexual del VHC. Con posterioridad se han conocido los resultados de cohorte de 171 parejas heterosexuales estables serodiscordantes para el VIH y el VHC seguidas en Madrid, en las que tras más de 5.800 contactos vaginales o anales sin preservativo no se observó ninguna seroconversión al HCV. Entre tanto, en 31 de estas parejas se produjeron embarazos y una seroconvirtió al VIH.
En la tabla 4 se resumen los resultados de estos 4 estudios que analizan la transmisión del VHC en parejas heterosexuales en función del estado sexológico para el VIH. El análisis conjunto aporta un porcentaje de transmisión del VHC del 3,3% cuando el caso índice era VIH positivo y del 0% cuando era VIH negativo, pero esta diferencia continúa estando lejos de la significación estadística.
En resumen, la transmisión sexual del VHC es infrecuente, incluso a partir de personas coinfectadas por el VIH. Los datos disponibles hasta el momento no permiten ser concluyentes sobre la influencia del VIH en la transmisión sexual del VHC. Además de todas las dificultades metodológicas que se han mencionado en relación con el estudio de la transmisión sexual del VHC, habría que sumar algunas otras. Las personas con infección por el VIH pueden no ser totalmente compatibles a los sujetos VIH negativos, en cuanto a sus circunstancias sociales y de riesgo, aunque sean captadas en el mismo lugar y se ajuste por algunos indicadores importantes de riesgo. También se ha señalado que la infección por el VIH podría hacer que la infección por el VHC fuera más fácilmente detectable.

Conclusiones

El uso de drogas por vía parenteral es el mecanismo principal de transmisión del VHC en nuestro medio. Algunas exposiciones de tipo parenteral que habitualmente son poco reconocidas o valoradas, pueden tener un papel epidemiológico relevante. El riesgo de transmisión sexual del VHC es muy bajo en comparación con la vía parenteral. Debido al elevado número de personas expuestas, el impacto poblacional del mecanismo de transmisión sexual puede no ser despreciable. La presencia de infecciones e transmisión sexual, el mayor número de parejas y las relaciones sexuales más cruentas pueden ser factores de riesgo para la transmisión del VHC. La información disponible hasta la fecha no permite concluir que la coinfección por el VIH modifica la transmisión sexual del VHC. La transmisión perinatal del VHC es un hecho demostrado, que afecta al 4-7% de los hijos de madres con RNA-VHC detectable. Los resultados sobre la influencia de la coinfección por el VIH en la madre sobre el riesgo de la transmisión perinatal del VHC son contradictorios.

Recomendaciones

Las recomendaciones para la prevención de la infección por el VHC son en gran parte la adopción de recomendaciones genéricas aplicables a la prevención de otras enfermedades infecciosas:Educación sanitaria sobre los mecanismos de transmisión e infecciones por vía sexual y sanguínea, incluidas aquellas prácticas poco valoradas.
Prevención del uso de drogas inyectadas.
En las personas que se inyectan drogas, evitar compartir jeringuillas, agujas o el equipo de preparación de la droga. Con este fin, promover programas de reducción de daños.
Aplicación sistemática de las precauciones universales en el medio sanitario y en actividades extrasanitarias con riesgo de exposición a sangre o a secreciones de otras personas (tatuajes, piercing, peluquerías, etc.).
Evitar contactos sexuales no protegidos en las relaciones sexuales con parejas no estables y cuando la pareja estable está infectada por el VIH.
Diagnóstico y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual.
Recomendación de la prueba de VIH a todas las mujeres embarazadas. En caso de infección por el VIH, aplicar las recomendaciones específicas.
Indicación de la prueba del VHC en:
Las personas que se han inyectado droga por vía endovenosa
Hijos nacidos de madres positivas al VHC.
Mujeres embarazadas con antecedentes de riesgo
Personas que han tenido exposición percutánea o mucosas a sangre positiva al VHC
Personas que recibieron sangre, hemoderivados u órganos antes de la implantación del control sistemático del VHC (1991)
Internos en instituciones penitenciarias y/o psiquiátricas
Personas que se diagnostican de infección por el VIH. Igualmente se recomienda la prueba del VIH, previo consentimiento y consejo, a las personas diagnosticadas con infección por VHC.
En convivientes, en parejas estables de larga duración de personas VHC positivas y en personas con múltiples parejas sexuales o con enfermedades de transmisión sexual, se recomienda la prueba del VHC, pero no parece indicada su repetición rutinaria salvo que haya exposiciones a sangre.
Vacunación frente a los virus de las hepatitis A y B en los sujetos susceptibles que tengan prácticas de riesgo parenteral y/o sexual, siempre que no tengan deterioro inmunológico grave.

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Categoría: Glosario Médico.




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