Virus Hanta: Especial preocupación durante las vacaciones


Las medidas de prevención son ventilar la casa de verano antes de habitarla, entrar con mascarilla, limpiar con cloro y mantener la basura cerrada y lejos.

Ya empezó la época de vacaciones y muchas personas deciden viajar al sur de Chile, zona que se reconoce como un lugar de riesgo para adquirir la infección por virus hanta, especialmente en zonas rurales y silvestres entre la octava y la undécima región, aunque su presencia se ha detactado desde la V. La incidencia de casos varía año a año y si bien es una infección infrecuente, es recomendable tomar ciertas precauciones para evitar contraerla.

El doctor Pablo Vial, infectólogo de Clínica Alemana, explica que el virus hanta se contagia a través de contacto inadvertido con el roedor silvestre (Colilargo o Oligoryzomis longicaudatus) y solamente hay peligro cuando la persona se expone a su orina, deposiciones u otras secreciones, las que se pueden acumular en una casa o bodega cerrada por largos periodos. También pueden encontrarse en leñeras, buardillas, bodegas, cajas eléctricas, lugares donde se apilan troncos y en objetos guardados en los espacios que quedan bajo las casas con soportes que dejan áreas que pueden ser colonizadas por roedores.

Estas secreciones que, eventualmente, contienen virus, pueden ser aspiradas por una persona al levantarse polvo, por ejemplo, al barrer o mover objetos. Junto con esto se aerolizan partículas de secreciones que contienen el virus y por esta vía ingresan a los pulmones de una persona.

“El virus es muy vulnerable al aire libre y a la luz del sol, por lo que en estas condiciones sobrevive sólo un par de horas. No se transmite frecuentemente de persona a persona (existen sólo algunos casos descritos) ni lo traspasa el ratón urbano. Asimismo, transitar por el campo no produce riesgo de contraer la enfermedad”, aclara.

La importancia de prevenir
El doctor Vial entrega algunas recomendaciones importantes para evitar el contagio. “En primer lugar, antes de entrar a una casa que no ha estado ocupada, hay que ventilarla y previo a barrer o utilizar superficies, es importante rociar con una adecuada solución desinfectante, la que se prepara disolviendo dos cucharadas soperas de cloro en un litro de agua. En caso de no contar con este producto, agua con cualquier detergente o jabón sirve. Si se encuentran fecas de roedores tienen aspecto de granos de arroz de color negro-, es necesario rociar y limpiar el lugar con solución de cloro o detergente.

Para mantener alejados a estos visitantes, se aconseja tomar medidas al interior de la casa como depositar todos los alimentos en envases bien cerrados, guardar la comida y agua de las mascotas, eliminando las sobras, no dejar utensilios de cocina sucios sobre el lavaplatos y limpiar periódicamente pisos y superficies de la cocina.

El doctor Vial explica que es muy importante reconocer a los ratones silvestres para estar alerta al contagio de la enfermedad. Son pequeños, del tamaño de un puño, y su cola supera el largo del cuerpo. Característicamente, dan saltitos al correr, son tímidos y salen a alimentarse al atardecer.

Para prevenir el contagio del virus hanta no se recomiendan las desratizaciones masivas, pues plantean un objetivo inalcanzable y, además, pueden perturbar seriamente el medio ambiente y la cadena ecológica de la que los roedores son parte, dejando sin alimento a sus depredadores naturales y disminuyendo la población.

Síntomas
El mejor tratamiento es la consulta precoz. Por eso, si en las últimas seis semanas se ha estado en contacto directo con ratones silvestres o con sus excrementos, o en sitios cerrados en el campo, como por ejemplo, bodegas o silos, es recomendable consultar a un médico lo antes posible.

El especialista explica que los síntomas del Síndrome Pulmonar por Virus Hanta son parecidos a una gripe, especialmente, fiebre alta, dolores musculares intensos, dolor abdominal (a veces vómitos y diarrea), dolor de cabeza y, posteriormente, dificultad para respirar (el dolor de garganta y la secreción nasal son más característicos de la gripe que de la infección por virus hanta).

Además de conocer los síntomas antes mencionados, es necesario saber que la enfermedad evoluciona en tres fases: La primera etapa corresponde al periodo de incubación que en promedio es de 18 días, pero que puede durar hasta 45 y en el cual no hay síntomas. Luego, en la fase inicial, aparecen las primeras manifestaciones de la infección por virus hanta, semejantes a una gripe: fiebre y dolores de cabeza, muscular y de huesos.

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Categoría: Exámenes y Equipo Médico.




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