¿Qué se puede hacer cuando los pechos están congestionados?


Es habitual que las mamas se tornen más grandes, pesadas y algo sensibles cuando comienzan a producir mayores cantidades de leche entre el 2º y 6º día, posterior al nacimiento del bebé. A veces esta plenitud puede convertirse en congestión, y las mamas se perciben duras, sensibles, dolorosas, hinchadas, con calor y enrojecimiento local e inclusive en algunos casos aplanamiento del pezón.

A veces la congestión causa una fiebre leve, y puede confundirse con una infección de la mama, pero sólo es acumulación de leche que aminora el paso de la circulación, y cuando la sangre y la linfa se desplazan por el seno, el líquido de los vasos sanguíneos puede filtrarse dentro de los tejidos del mismo.

En este caso se debe revisar y descartar:
– Mal acople o mala posición
– Tiempos de alimentación limitados o poco frecuentes
– Administración de agua, jugo, fórmula o leche materna por biberones con además un uso excesivo de chupete
– Modificación de los horarios de lactancia para reincorporación al trabajo o a los estudios:
– Cambiar de patrones de lactancia del bebé al comenzar a dormir durante la noche o a lactar más frecuentemente durante cierta parte del día y con menor frecuencia durante otros horarios
– Presencia de bebé con succión débil que es incapaz de lactar en forma efectiva
– Existencia de fatiga, estrés, o anemia en la madre.
– Reserva de leche muy abundante
– Lesiones en el pezón
– Anormalidades en la mama

Para disminuir la congestión, se debe corroborar que el bebé esté acoplado y posicionado correctamente en la mama, y estimular el amamantamiento frecuente y la alimentación por todo el tiempo que desee el bebé. Durante los primeros días se debe despertar al bebé cada 2 o 3 horas para amamantarlo, lo que mantiene un flujo constante y evita que la mama se llene demasiado.
– Evitar los biberones suplementarios y el uso del chupete.
– Si es necesario por las condiciones de las mamas, realizar masaje y aplicar calor antes de alimentar.
– Las compresas frías entre las alimentaciones ayudan a aliviar el dolor.
– Aconsejar a las madres que se reincorporan al trabajo, la extracción de leche en los mismos horarios en los que amamantaba el bebé en el hogar.
– Chequear el uso de un sostén de la talla correcta, con buen soporte y que no sea demasiado ajustado.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Consejos para Mamá.




Deja un comentario