Asma difícil o refractario al tratamiento


El asma afecta aproximadamente al 4 % de la población española.
Es una enfermedad crónica inflamatoria de las vías respiratorias, con tendencia a presentación familiar, que cursa en forma de cuadros de obstrucción bronquial con periodos de agudización y otros libres de enfermedad, estando en estos periodos generalmente asintomático el paciente.
Normalmente, siguiendo unas medidas higiénico-dietéticas, un control médico adecuado y cumpliendo (si son necesarias) las medidas terapéuticas indicadas, suele controlarse bien la enfermedad y se puede llevar una vida normal, pero en aproximadamente un 5 % de los asmáticos se presenta el denominado asma de “control difícil”, o “refractaria”, o “resistente al tratamiento”.
Esta denominación engloba a aquellos asmáticos que a pesar de seguir un control y tratamiento estrictos, presentan una enfermedad agresiva en sus síntomas o muy inestable en su control, con agudizaciones bruscas y de elevada gravedad, lo que puede llegar a poner en peligro su vida.
Una vez estudiado en profundidad el caso, se ve que casi la mitad de los enfermos que parecían sufrir de asma difícil, no lo son y se controlan al repasar los aspectos que veremos posteriormente.
Para llegar a decir que un enfermo asmático tiene un asma difícil, se deben cumplir una serie de premisas, como son:
• Que se trate realmente de asma y que no se haya confundido con otras enfermedades que pueden dar unos síntomas similares, como insuficiencia cardiaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedades neuromusculares, bronquiectasias, y otras…
• Que el tratamiento instaurado es el correcto, y lo más importante, que se cumple (la causa más frecuente de que el enfermo no mejore), y a pesar de ello el enfermo no mejora.
• Que no haya algunos factores ambientales que puedan estar influyendo negativamente en el control, como la persistencia de alergenos ambientales (pelo de animales caseros, polen), humo del tabaco en ambientes cerrados, ambiente laboral inadecuado… En este sentido, destacar que hay un factor importante, controvertido, y difícil de controlar que es el estrés emocional que en muchos casos produce reagudizaciones en paciente lábiles emocionalmente.
Para el control del asma difícil suele ser necesario el que el enfermo esté supervisado en consultas hospitalarias por especialistas de alergia o neumología con experiencia en estos casos, y que estos sigan estrictamente los esquemas que indican las sociedades científicas sobre este problema.
Normalmente, el tratamiento básico de estos enfermos son los corticoides orales, potentes fármacos antiinflamatorios que dados sus numerosos efectos secundarios, sobre todo si se toman durante mucho tiempo, se ajustan a la mínima dosis posible para conseguir el mejor control posible.
Como en otras enfermedades mediadas en parte por el sistema inmune, los nuevos inmunomoduladores son una esperanza para un tratamiento más específico de este problema, con mejores resultados y que permitan prescindir o disminuir los corticoides orales, pero todavía no hay estudios que presenten resultados prometedores con estos nuevos fármacos.

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Categoría: Glosario Médico.




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