Cambios fisiológicos en la mujer durante la lactancia


La primera etapa

Los cambios neuro-endocrinológicos que experimenta la madre en la primera etapa postparto permiten que se establezca la lactancia y facilitan su recuperación fisiológica.

Durante los primeros días después del parto desaparecen de la circulación materna las hormonas que se producían en la placenta durante el embarazo y que mantenían inhibida la secreción de leche. Se producen grandes cantidades de prolactina (hormona encargada de estimular la producción de leche) y de oxitocina (hormona responsable de la eyección de la leche durante la succión y de estimular las contracciones uterinas que facilitan la involución uterina). El ovario está deprimido, ya que la hipófisis no produce suficientes gonadotrofinas para estimularlo. Durante las primeras semanas postparto, se producen también cambios en la anatomía del aparato genital y en otros aspectos de la fisiología de la mujer.

Cambios fisiológicos en la mujer durante la lactancia Fertilidad y Embarazo

Las etapas siguientes

Mientras dura la lactancia, el estímulo de la succión mantiene la fisiología de la madre en sintonía con las necesidades del niño/a. La succión mantiene elevados los niveles de prolactina e inhibe la secreción de la hormona luteinizante (que es la encargada de producir la ovulación). Como el ovario está inhibido, no hay secreción de progesterona y los estrógenos se mantienen muy bajos y hay un período de amenorrea e infertilidad de duración variable a diferencia de las mujeres que no amamantan, quienes presentan la primera ovulación entre cuatro y ocho semanas después del parto.

A medida que disminuye la frecuencia de succión y el/la lactante comienza a recibir otros alimentos se producen nuevos cambios en la fisiología de la madre quien, poco a poco, va recuperando una condición de su aparato reproductivo y de sus órganos endocrinos semejante a la que tenía antes del embarazo. Se inician nuevamente los ciclos menstruales, con la consiguiente recuperación de la fertilidad.

La madre se recupera paulatinamente del desgaste nutricional del embarazo y la lactancia. Por ejemplo, hay una pérdida de calcio en los huesos o pérdida de masa ósea durante el embarazo y la lactancia que se recupera entre seis y doce meses después del destete, cuando la madre reciba calcio suficiente en la dieta. Es importante que el intervalo entre los embarazos sea suficientemente prolongado para permitir esta recuperación, especialmente en las mujeres que no tienen un buen estado nutricional y que no tienen una dieta bien balanceada.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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