Características globales de la lactancia materna


La cantidad y la calidad de la leche producida por las madres ha sido motivo de investigación prospectiva, una de las clásicas fue realizada en Houston (USA) por Butte et al., que ha mostrado fehacientemente la coincidencia entre las características encontradas en la leche materna y el crecimiento y los niveles adecuados de nutrientes determinados en los niños. Las madres producen un promedio de 750 ml de leche por día, que ha sido medida por interesantes métodos. La leche que producen proporciona a los niños: 120 Kcal., 2 g de proteínas, 14 g de H. de C. y 4 g de lípidos por Kg. de peso por día durante el primer mes de vida; al cuarto mes, el niño está recibiendo 70 Kcal., 1.6 g de proteínas, 12 g de H. de C. y 3 g de lípidos por Kg. de peso por día, Tabla 4, lo cual guarda relación con un crecimiento sostenido del niño, que lo lleva a un peso cercano a los 7 Kg. al cuarto mes. Tabla 5. Los mismos niños muestran adecuado crecimiento en talla y en circunferencia craneana, desarrollo sicomotor normal y niveles normales de albúmina, de carotenos, de fierro, de marcadores de depósitos de fierro, de hemoglobina y de vitaminas en su plasma.
La anemia ferropriva es muy poco frecuente en las poblaciones de niños en lactancia exclusiva. En 114 lactantes chilenos de peso de nacimiento entre 2500 g y 3850 g en lactancia absoluta, cuyas madres tenían Hb normal al mes post parto, se encontró una Hb promedio de 11.8 g% al sexto mes, sólo tres niños tuvieron Hb menor de 10 g% y ninguno tuvo menos de 9 g%. Ello se debe a las proporciones nutricionales de la leche humana y a la ausencia de pérdidas intestinales de sangre, con ahorro de fierro. El pool de fierro y los niveles plasmáticos de fierro, ferritina, marcadores de depósitos de fierro, hemoglobina y otros indicadores del estado de fierro han sido muy bien estudiados internacionalmente en muestras significativas de lactantes alimentados exclusivamente al pecho hasta los tres, seis y nueve meses de edad. No se ha encontrado ningún déficit de fierro en los niños cuyas madres no tienen tampoco deficiencias.
Los déficits de fierro, de sus depósitos e incluso anemias ferroprivas se presentan en niños amamantados si las madres no tienen un estado normal de fierro, lo cual debe considerarse seriamente durante la supervisión del niño para suplementar el aporte de fierro. La Sociedad Chilena de Pediatría recomienda la adición de fierro medicamentoso a los niños amamantados desde los seis meses y a los niños en lactancia parcial o suspendida desde los cuatro meses, considerando la prevalencia de anemia ferropriva en madres y lactantes chilenos.
El déficit de vitamina D es muy raro durante la lactancia materna, desde el punto de vista epidemiológico. La leche humana tiene escaso nivel de vitamina D liposoluble y posee vitamina D hidrosoluble, cuyo rol biológico no ha sido aclarado, pero se atribuye a las características de biodisponibilidad el hecho conocido de que casi no existe el déficit de vitamina D en los niños de pecho. La misma biodisponibilidad se describe para la vitamina E, el ácido fólico, el zinc, el cobre y otros oligoelementos. Las cantidades de vitaminas A y C presentes son muy apropiadas para las necesidades del lactante.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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