Control interno de la secreción láctea en el alvéolo


La velocidad de producción de leche no depende solamente de los niveles de prolactina, sino que de mecanismos de control de la glándula mamaria que están asociados con el vaciamiento glandular. Si la producción de leche fuera constante, la presión intra-alveolar aumentaría más allá de lo conveniente y produciría daño en las células secretoras. La leche produce un inhibidor de la secreción láctea, que actúa a nivel local si la leche permanece en la glándula (en el lumen alveolar) por un período de tiempo prolongado. Es a través de este mecanismo que una de las mamas puede mantener su producción y la otra dejar de hacerlo. Una remoción adecuada de la leche es absolutamente necesaria para mantener la producción.

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Categoría: Fisiología.




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