Depresión post-vacacional


Depresión post-vacacional. No es una enfermedad, sino un proceso emocional normal, más bien negativo, ya que se relaciona con la satisfacción personal que cada uno obtiene del trabajo.
Hay personas muy afectadas por el estrés laboral crónico y progresivo, y soportan muy mal la situación por su carácter vulnerable y el problema es que el trabajo seguirá siendo igual de aburrido a la vuelta, como le ocurre al 50% de los trabajadores.

Si al desencanto relacionado con el regreso al trabajo se unen otros factores, como cambios de carácter, de personalidad, inestabilidad emocional, distanciamiento social o irritabilidad o incluso ser víctimas del mobbing, estas personas pueden llegar a padecer una depresión, aunque no por volver de vacaciones, sino por su incorporación a un medio hostil, agresivo y nada satisfactorio con su persona.
El síndrome depresivo post-vacacional lo llegan a sufrir entre un 35% y un 40% de los trabajadores, aunque se debe de tener en cuenta, que algunos especialistas piensan que si la depresión se asocia al regreso de las vacaciones, es puramente una coincidencia; aquéllos que la sufren estaban enfermos previamente.
Otros creen que se experimenta un empeoramiento del estado de ánimo y mayor estrés, como consecuencia de la vuelta a la realidad tras unos días de descanso; se acompaña de apatía, cansancio y tristeza y puede durar hasta 15 días. Se acusa más en personas que tienen un trabajo en el cual la relación interpersonal es nula, fría, tensa y distante.
Los empleados que vuelven a su trabajo y experimentan la depresión post-vacacional, sufren síntomas como agotamiento físico, ansiedad, irritabilidad, cambios de humor, jaquecas, insomnio y diarrea, pero esta dolencia sólo es preocupante, si después de una semana siguen mostrando los síntomas.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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