El diálogo médico-paciente… pero de verdad


Este es un post invitado por Sonia Castro, la “Mamá Terapeuta”.

Tengo problemas escribiendo aquí. Durante los últimos años he trabajado por alejarme lo más posible de todo lo que involucre médicos y, sin embargo, aquí estoy. Las razones para querer alejarme son varias, siendo simplistas, nadie quiere ir al médico ni estar hospitalizado. Pero va mucho más allá. La verdad es que soy un paciente traumado.

Por la condición de mi hija, hemos sido usuarios frecuentes del sistema de salud y, lamentablemente, hemos encontrado más problemas que soluciones. Muchos problemas y muy pocas soluciones, y con mucha gente muy poco respetuosa en el camino. Son muchas las razones que nos hicieron alejarnos y buscar nosotros mismos las soluciones. Lo que finalmente, debería agradecer porque hoy cuento con mejores herramientas para poder darle una mejor calidad de vida a mi hija.

Pero al final del día, cuando pienso en ‘los médicos’, lo que realmente siento es rabia. Quizás tiene que ver con que no encontré en ellos la ayuda que necesitaba, quizás tiene que ver con que cuando la encontré en otro lugar ellos me trataron de loca, irresponsable y amenazaron con llamar al Servicio Nacional de Menores, quizás tiene que ver con que sus tratamientos y remedios no sólo no nos han ayudado, sino que muchas veces le hicieron daño a mi hija, quizás tiene que ver con que siempre me trataron como si yo fuera estúpida, con que nunca hubo posibilidad de diálogo y siempre sus opiniones fueron indiscutibles y presentadas no como opiniones sino como hechos en una relación vertical donde primó el miedo y la amenaza.

Y podría seguir. Como dije al principio, soy una paciente traumada. Pero eso me transformó en una paciente empoderada, una ePatient como aprendí recientemente. Porque esta independencia es por sobre todo una gran responsablidad y, sin ninguna duda, mucho más trabajo para mí. No es el camino fácil, pero es el que más nos ha servido. Finalmente, hoy estoy mucho más envuelta en temas de salud que antes, hoy tomo cursos de capacitación, hoy trato de mantenerme al día con novedades en distintas áreas, hoy participo mucho más que antes. No es casualidad que hoy esté en este sitio.
Pero es desde otra perspectiva. Hoy no soy esa paciente amenazada y amenazable de años atrás, hoy soy la que está a cargo de la salud de mi hija, con la ayuda por supuesto de médicos que hemos elegido con pinzas con los que sí hemos podido desarrollar una relación de confianza y encontrar en conjunto las soluciones que necesitamos. Hoy estoy más involucrada que nunca y por lo tanto intento estar cada día más preparada.

Y esas son las razones por las que hoy estoy aquí. Porque todos perseguimos, o debiésemos perseguir, el mismo fin y el trabajo en equipo nos potencia positivamente. Necesitamos compartir y conocer la perspectiva del otro. Necesitamos diálogo, un diálogo fuera de la consulta, desinteresado, respetuoso y de igual a igual. Un verdadero diálogo que más que entre médicos y pacientes sea entre dos seres humanos. Estoy aquí porque creo que los pacientes debemos tener un lugar en las reflexiones y conversaciones de salud. Algo tan simple, tan obvio y tan ignorado.
Sonia es autora del blog y libro “Mamá Terapeuta” – ahí se define como “Madre, terapeuta, bloguera, columnista, lingüista, fanática de ABR, escritora, disautónoma, guitarrista y soñadora. Me dedico principalmente a mi hija, lo que incluye tareas de rehabilitación ya que nació con parálisis cerebral y tiene discapacidad motora.” Sonia es muy activa en redes sociales, y en twitter es, por supuesto, @mamaterapeuta. Creó su blog para comunicarse y hacer comunidad con otros padres y personas que conocen por dentro el mundo de la discapacidad. Estamos muy contentos de que haya aceptado publicar este primer post con nosotros, para avanzar en una necesaria construcción de puentes de diálogo.

Picture: Arriba Flickr CC

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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