El último refugio de las focas monje


Un grupo de científicos ha descubierto una rara colonia de focas monje (Monachus monachus) en el Mediterráneo. Las han encontrado en un lugar desconocido de Grecia que no han querido desvelar para evitar que los visitantes las puedan molestar.

El motivo principal de mantener su paradero en secreto es que esta especie de focas es la más amenazada del mundo y uno de los mamíferos marinos en mayor peligro de extinción, puesto que sólo quedan unos 600 ejemplares, según recoge la BBC.

“Son animales que hasta ahora han sido siempre perseguidos por los humanos, pero ahora, aunque a veces tienen problemas provocados por la pesca, están muy protegidos”, explica Cristina Rabadán, experta en el programa de especies de WWF España.

Arriba: Una de las crías de foca monje descubierta en una isla griega.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, están incluidos en la Lista Roja de animales amenazados. No en vano, su situación es tan crítica —a nivel español— como el lince ibérico o el oso asturiano.

“Casi todas las focas viven en regiones de Grecia y Mauritania, en lugares donde los humanos tienen muy difícil acceder, porque es donde se sienten más seguras y menos amenazadas” señala Rabadán.

El descubrimiento lo han realizado científicos de la Sociedad Helénica para el Estudio y Protección de la Foca Monje, quienes fotografiaron a los animales y pudieron observar durante varios días su comportamiento.

Único lugar griego donde viven en mar abierto

Estos animales viven habitualmente en las cuevas de las costas, donde se ocultan en su interior para no ser descubiertas. Sin embargo, en esta ocasión, los científicos han constatado que las focas viven en el exterior.

Es el único lugar de la región en el que viven en una playa abierta; una circunstancia que también ha condicionado a los biológos para no divulgar su ubicación exacta.

Según Alexandros Karamanlidis, coordinador científico de la asociación, “éste es un lugar increíblemente importante, porque las focas se sienten tan seguras, que viven en mar abierto, y no en las cuevas como hacen habitualmente acosadas por la presencia humana”.

Y esta huida es incluso perjudicial para los animales. Las hembras adultas, indica Karamanlidis, “dan a luz en el interior de estas cuevas costeras, lo que significa que los cachorros mueren durante las tormentas porque quedan atrapados”.

Arriba: Unas de las focas monjes del Mediterráneo sumergida en el mar.

Además, los científicos han constatado que el número de crías de focas que nacen anualmente en la colonia descubierta en esta pequeña isla es uno de los más altos registrados en cualquier otro lugar del mar Mediterráneo.

El equipo ha colocado cámaras en la isla para no intimidar a los animales y poder observarlos y estudiarlos de forma remota, sin que su presencia pueda dar pistas a los turistas.

“Es una pequeña isla en el mar Egeo con bonitas playas de arena, y si se divulga, el lugar va a estar muy concurrido y las focas se volverán a marchar”, argumenta el científico.

Más de la mitad de las focas monje de todo el mundo viven en Grecia. El propio gobierno heleno se está planteando crear un área marina protegida para evitar el contacto humano con estos animales que “sólo sobreviven porque las personas no tienen acceso a ellas” concluye el investigador.

Fuente: RTVE

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Categoría: Ecología.




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