Grieta o fisura del pezón


Las grietas y/o fisuras del pezón se producen cuando la técnica de amamantamiento no es correcta, Suele ser por presión o tracción exagerada del pezón o roce de la lengua en la punta del pezón en caso de succión disfuncional o mal acoplamiento.

La grieta superficial o fisura se presenta como una irritación severa o pequeña solución de continuidad del tejido que cubre el pezón y/o la areola, producida por presión o tracción exagerada del pezón, o por el roce de la lengua en la punta del pezón cuando el niño succiona en forma disfuncional (disfunción motora oral, problemas neurológicos transitorios (hipertonía), prematuridad, dolor facial por fórceps, uso de chupetes o mamaderas en el recién nacido inmediato).

Si la grieta es leve o reciente, se corrige tomando las medidas para lograr la técnica adecuada, cuidando que la boca del niño esté de frente al pecho y que el pezón y la aréola queden dentro de la boca del niño. Después de cada mamada, se cubre la aréola y el pezón con leche materna y se dejan secar al aire, expuestos al sol o al calor seco, ampolleta o sol, por algunos minutos, también si los medios lo permiten se pueden usar lanolinas u hojas de Matico (no usar cremas cicatrizantes). Habitualmente en 24 horas la situación se ha superado. Es importante insistir a la madre en que no tendrá problemas más adelante si la técnica de lactancia es realizada correctamente.

– Se recomienda amamantar con mayor frecuencia, para evitar congestión.
– Comenzar cada alimentación con el lado menos afectado.
– Estimular reflejo de eyección de leche, previo a la succión.
– Extracción manual de leche si la areola está tensa.
– Amamantar en posición que permita control de la cabeza y la mama.

Si la grieta es profunda, extensa y dolorosa, se debe suspender la lactancia directa durante 2 ó 3 días, realizar extracción manual de leche o bomba cada 4 horas, administrar la leche extraída con suplementador a la mama sana, al dedo, cuchara o vasito durante estos días, citar a la madre a control antes de volver a amamantar directamente para asegurar que lo haga con una buena técnica y en una buena posición para lo cual debemos probar distintas posiciones del niño al mamar, por ejemplo el niño sentado enfrentando a la madre entre otras.

Se debe recalcar que el uso de cremas o lociones cicatrizantes no están indicadas, pues al mantener la humedad del pezón y retirarlas sólo retardan la cicatrización, por ello son aconsejables las cremas de lanolina o el matico.

En las grietas que no se curan, debemos sospechar de una sobreinfección micótica o una persistencia de la succión disfuncional.

Por ello es necesario examinar la boca del niño buscando una micosis y comprobar si la succión es correcta mediante la introducción en la boca del niño de un dedo con guante, si esta no es correcta debemos realizar ejercicios, los cuales enseñaremos a la madre para que posteriormente realice ella, sin guantes pero con las manos limpias, los que consisten en colocar la primera falange del dedo índice (si el tamaño de la boca del niño lo permite o sino de otro mas pequeño) apoyado en el paladar y suavemente masajear la lengua hacia abajo y afuera.

Toda madre con grietas debe permanecer con control periódico hasta que se resuelva su problema, pues existe el riesgo de complicaciones como podría ser una mastitis.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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