Hepatitis delta o D


La hepatitis D o hepatitis delta, es una enfermedad hepática inflamatoria producida por el virus de la hepatitis delta, que es de distribución mundial, aunque se encuentra de forma endémica en la región mediterránea, oriente medio y Sudamérica
Se diagnostica cuando aparece niveles elevados de transaminasas acompañados del diagnóstico serológico de virus de la hepatitis delta, pero necesita asociarse al virus de la hepatitis B, bien de forma aguda o de forma crónica, ya que para replicarse necesita de su presencia.
Parece que sus mecanismos de trasmisión son comunes: por drogas intravenosas, por transfusiones, por vía sexual y transmisión perinatal (estas dos últimas menos frecuentes).
Aunque muchos casos son asintomáticos, en otros los síntomas son similares a los de otras hepatitis; fiebre, cansancio, dolores musculares, dolores abdominales, náuseas y vómitos, y en algunos casos ictericia (coloración amarillenta de las mucosas, y en casos de cifras excesivas de bilirrubina de la piel).
Puede presentarse en forma de infección común aguda con el virus de la hepatitis B, siendo entonces su pronóstico mejor, ya que cuando desaparezca la infección puede curarse, o en forma de una sobreinfección sobre una hepatitis crónica B previa, siendo en este segundo caso su pronóstico peor, ya que puede empeorar gravemente la evolución de la hepatitis crónica por virus B, ya que deteriora la función hepática. Si esto sucede en una mujer embarazada, la evolución puede llegar a ser fulminante.
Se diagnostica realizando una serología de virus de hepatitis. En ella aparece la infección por virus de la hepatitis B, acompañada de anticuerpos antidelta.
En algunos casos se debe llegar a la biopsia hepática para confirmar el diagnóstico.
Si existe lesión hepática se puede intentar tratamiento con interferón, que no suele curar la enfermedad, pero si mejorar su evolución en el tiempo. Suele necesitarse un tratamiento durante al menos un año.
En caso de que el deterioro hepático sea muy elevado, no debe desdeñarse la opción del trasplante hepático.
Aunque no existe una vacuna eficaz contra este virus, si se previene la infección por virus de hepatitis B, mediante la oportuna vacuna, también se prevé la infección por virus Delta.

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Categoría: Glosario Médico.




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