Iguana marina: toda su vida en el mar


Iguana marina: toda su vida en el mar. Entre todas las iguanas, la especie Amblyrhynchus crisatus es la única capaz de desarrollarse y vivir en el agua del mar. Y al igual que la tortuga gigante que vimos en un post publicado ayer, es proveniente de las islas Galápagos.
Afortunadamente, la iguana marina está en un estado de conservación mucho menos preocupante: para la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza es una especie bajo preocupación menor (se abrevia LC, en inglés), porque hay ejemplares en abundancia y bien distribuidos en el ambiente donde vive.

La iguana marina puede ser negra -la naturaleza es sabia, porque este color le sirve tanto como camuflaje como para ayudarla a elevar su temperatura en las primeras horas del día-, pero también existen animales de colores verdosos, rojizos y ladrillo. Según su sexo, puede medir entre 0,6 y 1,3 m y pesar hasta un kilo y medio.
Aunque todas las iguanas marinas se alimentan de algas rojas y verdes, las hembras y los animales pequeños no pueden internarse en el mar para obtenerlas. Nadar para conseguir alimentos está reservado únicamente para los machos; los demás ejemplares de la especie tienen que esperar la baja de las mareas para hacerlo.
Como animal exótico que es, la iguana marina tiene algunas características bastante curiosas, como la presencia de un tercer ojo, que le sirve sólo para identificar la presencia de luz; y una glándula de sal, capaz de eliminar los excesos de este mineral de su cuerpo. Y por si fuera poco, es capaz de permanecer más de 45 minutos dentro del mar.

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Categoría: Ecología.




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