Indicadores de la interacción madre-niño/niña durante el control de niño sano


El control de salud del niño sano ofrece al igual que la estadía en maternidad una oportunidad privilegiada para seguir cautelando el proceso de vinculación. La evaluación de la interacción madre bebé puede ser efectuada por enfermera y pediatra integrada al control habitual incorporando los siguientes indicadores:
Desvestir/Vestir Delicado: Acción que se lleva a cabo poniendo atención y esmerándose porque el acto siga los ejes naturales del cuerpo y extremidades evitando que el cuerpo del niño sufra choques o sea sometido a posiciones incómodas, extremas o eventualmente dolorosas. Desvestir/vestir Brusco: La acción atiende más a la eficacia de quitar o poner la ropa con cierto desmedro de la comodidad y bienestar del niño en el momento. Llanto Suave: Expresión de malestar que se evidencia por gesticulación facial, intentos de retiro del cuerpo al procedimiento de medición o al extraño, búsqueda y acercamiento a la figura de apego, vocalizaciones quejumbrosas y aparición de lágrimas. No interfiere con los procedimientos de medición. Llanto Intenso: Se acentúan y adquieren más fuerza los signos del llanto suave. Se agregan alteración del ritmo respiratorio y emisión de sollozos y suspiros. Puede dificultar las mediciones. Llanto contingente: Ocurre como consecuencia directa de una acción no aceptable por el niño, desvestir, pesar, medir, etc. Cesa al concluir el procedimiento y retornar el niño a una situación conocida o aceptable. Maniobras para calmar el llanto: gestos o actos de la madre (enfermera u otro), destinados a obtener o recuperar el contacto visual, verbal o físico con el fin de conseguir sosiego o cese del llanto del niño. Bifocalidad: capacidad de la madre de estar atenta simultáneamente a su hijo y al profesional. Imprescindible para prevenir accidentes. Diálogos: Interacciones madre bebé en las que a través del contacto visual, vocal o corporal se sintonizan y expresan de modo sincrónico reconocimiento mutuo y afecto. Juegos: Interacciones madre (u otro) – bebé en las que puede apreciarse alguna actividad que busca elicitar alegría, risa y placer en ambos miembros de la díada. Distancia madre bebé flexible: Capacidad de la madre para modular el espacio entre ella y su bebé de acuerdo a la actividad y requerimientos del niño. Distancia madre bebé rígida: Incapacidad de la madre para modular el espacio entre ella y su bebé. Autonomía del bebé: Se refiere a un repertorio de conductas presentes en el bebé y que le permiten interactuar con objetos y personas sin mediación de la madre o figura de apego primordial. Rechazo al extraño: Negativa o reticencia del niño a entrar en contacto con una persona desconocida explicable por la angustia que le provoca alejarse de la figura de apego principal. Desvía la mirada, oculta el rostro, pone el cuerpo rígido o puede llorar. (a partir de los 6 meses). Interacción armónica: Las conductas de ambos protagonistas de la díada se caracterizan por su reciprocidad, sincronía, presencia de diálogos, y distancia flexible. El llanto del bebé es contingente, el consuelo materno eficaz, la bifocalidad está presente y suelen haber juegos. Las interacciones armónicas predominantes a lo largo de los primeros 18 meses de vida consolidan en apegos seguros. Las interacciones disarmónicas predominantes a lo largo de los primeros 18 meses de vida consolidan en apegos ansiosos (ambivalentes, evitantes o desorganizados)

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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