Infaltables trucos para comer bien y no engordar


Secreto 1: comer pequeñas porciones
Muchas de nosotras comemos más con los ojos que con el estómago. Lo ideal es siempre comerzar con algo pequeño y, si quedamos con hambre, tomar algo más. Las pequeñas porciones suelen ser suficientes para calmar el rugir de tripas y no engordar. Además, si comes sano, no necesitarás grandes cantidades porque te saciarás antes. Por ejemplo, sustitutye grasas por hidratos de carbono o lácteos,  llenarás tu estómago, te aportarrán las energías y vitaminas necesarias, y gracias a ellos no necesitarás seguir picando después de comer. Además,  nunca olvides servirte menos cantidad de la que deseas y evitarás las tentaciones.
 Secreto 2: permitirse algún antojo
Según los expertos en nutrición, saltarte la dieta de vez en cuando no supone un kilo más al día siguiente. Puedes  darte un gustito de vez en cuando sin engordar. De hecho, si comemos un dulce a la semana esa cantidad de grasa suplirá la que hemos dejado de tomar el resto de la semana y ayudará a contrarrestar el déficit que tenemos. Esa grasa se metabolizará y no será retenida por el cuerpo. No ganarás peso por comerte una galleta, pero la angustia que provoca la restricción puede llevarte a engullir la caja entera. y eso sí engorda.
 Secreto 3: hacer del desayuno y el almuerzo
 Lo ideal, según nutricionistas, es ingerir al menos el 60% de las calorías diarias antes de las tres de la tarde. De esta forma, el cuerpo tiene la energía suficiente para funcionar con normalidad todo el día y quema los escesos. Además, es importante tener una cena ligera al menos dos horas antes de dormir, para que el organismo metabolice esa comida. Esto sólo podremos hacerlo si nuestro desayuno y almuerzo fueron las comidas más fuertes. Si aún así tu estómago sigue sonando después de cenar, los especialistas aconsejan tomar un yogur o vaso de leche descremado.
 Secreto 4: no picar
Es totalmente necesario evitar los picoteos entre horas ¿La razón? la mayoría de nosotras, después de picar, ingerimos la misma cantidad de alimentos en las comidas que si no hubiéramos tomado nada antes ya que, con estos picoteos no llegamos a saciarnos aunque comamos muchas grasas. Lo más importante es controlar nuestras comidas: seis en total y teniendo en cuenta que sólo el desayuno y el almuerzo deben ser fuertes.
A poner en práctica estos trucos!  Un abrazo, Tati.
Fuente: Cosmopolitan.
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Categoría: Nutrición y Dietética.




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