Interferencias psicopatológicas


El cambio de estado inherente al nacimiento abre una ventana a los procesos psíquicos que posibilitan la emergencia de conflictos muy ancianos y la posibilidad de intervenciones de gran eficacidad. El puerperio es documentadamente el periodo de mayor vulnerabilidad psicológica. Estudios epidemiológicos describen que el riesgo de trastorno mental en el primer mes postparto es 7 veces mayor que antes de embarazarse y que 1 de cada 10 mujeres tendría depresión. En Chile la prevalencia de sintomatología ansiosa y/o depresiva reportada durante el postparto alcanza entre un 36.7 % entre 8 y 12 semanas y un 48% a las 12 semanas.
La Depresión puerperal se caracteriza porque a la sintomatología de estado en otros periodos de la vida se agrega la sensación de incapacidad para cuidar y alimentar al bebé. Cuestionan la calidad y la cantidad de leche que entregan. Solicitan consultas pediátricas frecuentes, buscando apoyo y seguridad. Más precoz y frecuente durante el puerperio inmediato es el cuadro clínico de la disforia o blues postparto que es una perturbación emocional transitoria, con mucha ansiedad y temor en las tareas de maternaje e insomnio “subjetivo”. El apoyo de los profesionales durante la estadía en la maternidad es esencial.
Si bien el dolor tiene un sustrato biológico y es real, la tolerancia al dolor es influenciable por la dimensión psicológica y la experiencia relacional de la madre. Algunas madres se quejan de mucho dolor y malestar que imposibilita la lactancia, si esto se acompaña de intolerancia al contacto físico con el bebé, y una hipervigilancia para cuidarlo de eventuales peligros podría corresponder a la reactualización de vivencias traumáticas, a menudo situaciones de abuso sexual no comunicadas y relegadas en la memoria.
Estimular la lactancia en ellas puede desorganizar su precario equilibrio mental y amerita apoyo especializado. Otras madres tienen dificultades en la secreción láctea pese a que cognitivamente refieren que desean amamantar al bebé, si la relación con el bebé es distante, displacentera triste podría orientar a un duelo en elaboración o no resuelto especialmente por óbitos o mortinatos. En suma, descifrar el significado de la representación mental y la vivencia evocada por el amamantamiento que actualiza relaciones pasadas traumáticas y perdidas es esencial para abordar este tipo de dificultades de la lactancia. Requieren atención de especialista.
Conclusión Se ha expuesto que la necesidad de alimentación y la necesidad de apego constituyen necesidades básicas para la supervivencia de los bebés. En un maternaje saludable las funciones de otorgar cuidados, nutrición y afectos se ejercen simultáneamente por la figura materna lo que hizo suponer durante siglos que el afecto era secundario a la lactancia. Actualmente sabemos que la necesidad de vinculación es primaria, tan imprescindible para la supervivencia como la alimentación. Parafraseando a Winnicott “un bebé no puede existir solo, sino que es esencialmente parte de una relación”.
Distinguir que el apego no es secundario a la oralidad o sea a la satisfacción de la necesidad de alimentación ha sido un hito fundamental en la formulación de la teoría del apego y la reformulación de la teoría psicoanalítica. En clínica perinatal esta distinción es importante en las patologías en que la lactancia está contraindicada, tales como seropositividad y diversos tratamientos de enfermedades maternas que presentes en la leche son nocivos para el bebé. Informar a las madres que pueden tener un buen apego con sus hijos/hijas alimentándolos con formula láctea las alivia disminuyendo el impacto por la imposibilidad de amamantar.
El modelo biomédico de asistencia durante el embarazo, parto, puerperio y control de niño sano ha resultado exitoso para bajar los riesgos de la morbi mortalidad materno infantil. Incluir el proceso de vinculación afectiva entre una madre y su hijo como tema integrante de la atención, potenciaría los logros biomédicos ya consagrados y contribuiría al desarrollo de ciudadanos más sanos.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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