KARITE


Así como se descubrieron los beneficios de los extractos de almendras, coco, entre otros, también se ha descubierto que la manteca de karité tiene beneficios hidratantes y de protección solar.
La Manteca de Karité proviene de las nueces del Karité, un árbol que crece en las sabanas de muchos países de África central, cuyos frutos son del tamaño de una nuez.
El árbol Karité, tiene una altura de 12 a 20 metros aproximadamente, con ramas cortas y corteza grisácea y rojiza en su parte interna. Su floración comienza en enero y termina en marzo. Sus flores se agrupan en umbelas y el fruto es una baya que tiene el aspecto de un pequeño aguacate o una nuez.
La nuez del Karité contiene de un 45% a un 55% de materias grasas, que es extraída mediante un procedimiento sencillo para elaborar la llamada manteca de Karité. Tradicionalmente, esta manteca se obtiene sacando la pulpa del fruto mediante fermentación, lavándola y triturándola posteriormente. Después de la cosecha, las nueces del Karité se extienden al sol durante un cierto lapso de tiempo, se extraen de la envoltura y se prensan en frío para obtener la sustancia grasa.
En África, la manteca de Karité no sufre otras transformaciones. Es rica en ácidos grasos insaturados y evoluciona rápidamente, sobre todo a nivel olfativo. Sin embargo, puede igualmente refinarse para que logre ser más estable en el tiempo. El Karité actúa brindando una gran protección a la piel contra las agresiones exteriores y los rayos del sol, por lo cual es ideal como crema solar.

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Categoría: Plantas Medicinales.




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