La autosugestión


Como curarse mediante la autosugestión positiva.
La autosugestión positiva es un modo de hipnoterapia que quien la practica, puede afirmar que ayuda a liberar poderes curativos gracias a alcanzar un nivel de concentración muy elevado pensando en positivo.
Esta técnica es conocida como método de Coué en memoria de la persona que la fundó esta terapia curativa natural.
Émile Coué (1857-1926) basó la modalidad de la meditación  como una nueva forma de ayudar a sanar a las personas enfermas.
Mediante un estado de relajación y repitiéndonos mensajes positivos constantemente, podemos llegar a encontrarnos mejor cada día.
Quien practica la autosugestión, lo suele hacer para aumentar su bienestar general, pero también puede ser usada para aliviar dolores y el sufrimiento que causan ciertas enfermedades.
Los miedos, las fobias y muchas otras patologías psicosomáticas, pueden sanarse por completo con la autosugestión.
Nosotros somos nuestro mejor médico.
Nadie mejor que nosotros sabemos lo que nos pasa, como nos duele o los sentimientos que padecemos y con la autosugestión, podemos solucionar todos esos problemas o por lo menos ayudar en un alto porcentaje a reducir  el dolor emocional o físico.
Como utilizar la autosugestión.
Necesitaremos estar en un entorno relajado, en un sillón o en una cama tumbados sin ruidos y si lo preferimos, podemos poner una música de fondo relajante. Apagaremos todos los teléfonos móviles y descolgaremos el teléfono para evitar distracciones. Cerraremos los ojos y empezaremos a repetir mensajes positivos, que según nos relajemos nuestro subconsciente irá procesando, mientras que rechaza la patología que nos causa el dolor.
Un ejemplo para aplicar la autosugestión:  Si no podemos vivir porque nos acaba de dejar nuestra pareja, una serie de mensajes positivos, podrían ser:

Cada día me acuerdo menos de….
Ahora me va a ir mucho mejor la vida
Cada día estoy más feliz y ya casi no me acuerdo de…
Es increíble lo bien que me encuentro cada vez que practico este ejercicio.
Cuanto más practico este ejercicio me encuentro mucho mejor.

Todos estos mensajes no los tenemos que decir en alto sino para nosotros mismos, podemos repetir el mensaje tantas veces como lo que queramos, poco a poco nuestra mente, al igual que una esponja, irá guardando esos mensajes en el subconsciente a la vez que rechaza el sentimiento de pena en este caso.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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