La Depresión Infantil


El tema de la depresión infantil es un punto al que no se le daba importancia pues los científicos consideraban que no existía. Después de varios casos clínicos que se fueron presentando y algunas pruebas que se realizaron en monos se logró establecer que la depresión infantil si existía y era prioridad prestarle la debida atención.
Fue en el año 1975 cuando se dio como aceptada por la Nacional Institute of Mental Health como concepto y entidad psicopatológica.
¿Qué es la depresión infantil?
Es una situación de ausencia de afecto que se presenta en los niñosmanifestándose en una tristeza muy grande y estos síntomas pueden durar más de dos semanas. También hay casos en que la depresión se extiende a más de un mes, a este tipo de depresión se le llama trastorno distímico.
Síntomas Emocionales
Después de muchas investigaciones, los expertos en DI (depresión infantil) han llegado a concluir cuales serían los síntomas característicos en primera instancia de DI: tristeza, irritabilidad, perdida del placer (anhedonia), llanto fácil, falta del sentido del humor, sensación de no ser querido, baja autoestima, aislamiento social, cambios en el sueño, cambios de apetito, cambio de peso, hiperactividad, disforia e ideación suicida. Estos síntomas son muy amplios pero pueden ser el punto de partida para lanzar un diagnóstico e investigar más a fondo.
¿Por qué se presenta la DI?
Existen varios marcos teóricos que permiten lanzar diferentes teorías sobre las causas de  la Depresión Infantil:
Conductual: tiene que ver con los patrones de comportamiento, habilidades para relacionarse socialmente, escasas experiencias negativas durante la corta vida que tiene el niño.
Cognitivo: está relacionado con experiencias de fracasos, modelos depresivos, indefensión aprendida, ausencia de control, atribuciones negativas.
Psicodinámica: relacionado con la pérdida total de autoestima.
Biológico: disfunción del sistema neuroendocrino que conduce a incrementar los niveles de cortisol y se disminuye la hormona del crecimiento, por una disminución de la actividad de la serotonina (neurotransmisor cerebral), y por efecto de la herencia (antecedentes de padres depresivos).
Actualmente se considera que la combinación de los diferentes factores biológicos y sociales es el punto de partida para la aparición de diferentes conductas normales y patológicas. Tampoco deja de ser importante la vulnerabilidad que suele presentarse por aspectos personales, familiares y ambientales que vienen a influir en la aparición de conductas anormales. Los elementos que más afectan a la vulnerabilidad son de orden biológico, personal, social y demográfico.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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