La Salúd Pública Chilena a un año del 27/02


Hace un año un terremoto de 8.8 grados Richter nos despertaba a las 03:34 hrs, azotando toda la zona centro-sur del país. Fue el quinto terremoto más grande que se ha medido en la historia (al menos desde que existen los sismógrafos), y un golpe fuerte para nuestro país, del cual aún no nos recuperamos totalmente. Sumado a eso, el posterior tsunami que destrozó ciudades, pueblos y caletas de nuestra costa solo vino a hacer más grande una tragedia como esta.
En ese día la Salúd Pública chilena se vio afectada también, debido a que varios hospitales de la zona sufrieron daños de magnitud importante o bien se derrumbaron producto del terremoto. Este ha sido un problema importante hasta el día de hoy, pese a que en el momento de la emergencia fue mitigado por el apoyo de otros países que instalaron hospitales de campaña. Pero cual es el panorama este 27 de Febrero del 2011?.
Hace unas semanas se publicó en el diario La Segunda un reportaje sobre el tema de la Salúd Pública tras el terremoto y el paisaje no fue muy alentador. Por un lado tenemos la falta de reconstrucción de la infraestructura perdida y por el otro, como consecuencia de lo anterior, un enrarecimiento del ambiente laboral debido a los hacinamientos, la precariedad de las condiciones de trabajo, etc, lo cual llevó a que una cantidad no menor de personal emigrara.
El Hospital de Talca funciona hoy en el CDT y en un hospital de campaña donado por el gobierno Italiano, a tres kilómetros de distancia. A eso se suma un fuerte déficit de cirujanos de urgencia, anestesistas y enfermeras. Tampoco hay escáner por lo que se debe comprar el servicio a privados, hay pocos pabellones quirúrgicos y una deuda de casi 2 mil millones de pesos, por lo que muchos proveedores no les despachan los insumos necesarios para la operación lo que genera desabastecimiento de medicamentos, suero, antibióticos, etc.
El servicio de Urgencia funciona en un hacinado vestíbulo, dividido con paneles y con una mala ventilación. En Maternidad, las camas están a medio metro, no hay velador y los enseres de las pacientes se “guardan” debajo de las camas. Para los usuarios, esta es “una situación indigna y sin privacidad”. Todo esto lleva a un clima laboral complejo.
El hospital de Parral, construido en 1924, se fue al suelo con el terremoto e incluso dos personas fallecieron. Se trasladaron a una construcción un poco más nueva, donde funcionaba el policlínico ambulatorio. Hoy, gracias a la ayuda de la Camillian Task Force, además de la Cruz Roja japonesa, se pasó de 32 a 84 camas. Se perdieron unidades como Esterilización, Imagenología, Laboratorio y banco de Sangre además de comprar servicios a privados y funcionar con algunas unidades en recintos arrendados. Se espera que en que a fin de mayo esté listo un hospital modular. Un hospital nuevo demorará entre 4 a 5 años.
En Cauquenes, mi ciudad natal, una gran parte del Hospital San Juán de Dios ya no existe. Solo queda en pie la parte de la urgencia y las zonas construidas con madera, que soportaron mejor el sismo. El edificio databa de 1947 y tras el terremoto, las instalaciones se arreglaron en lo que quedó en pie, patios y estacionamientos. Gracias a hospitales de campaña donados por el Ejército y la Camillian Task Force se pudo seguir atendiendo. Sin embargo aparecieron problemas como los ratones, los cuales se paseaban por encima de los pacientes y las carpas debieron ser retiradas. Luego de eso se habilitaron módulos, mientras se espera la construcción del hospital modular el cual debe estar en funcionamiento el 17 de mayo. Para un nuevo edificio definitivo se espera que pasen entre 4 a 5 años.
En Constitución el hospital se encuentra en fase de recuperación, con maestros por todos lados, mezclados con los enfermos, mientras que en Rancagua se sigue atendiendo en el edificio que data de los años ’60 y que sufrió daños importantes con el terremoto perdiendo el 30 por ciento de sus camas y la mitad de sus pabellones. Al día de hoy ya tiene normalizada la totalidad de las operaciones.
Curicó quedó con su hospital en el suelo y un sitio eriazo donde se cosntruirá el nuevo edificio. Por ahora funciona en el Centro Referencial de Salud (CRS) que ha debido ser adaptado con ingenio y buena voluntad por parte de pacientes, paramédicos y otros profesionales, pero que a todas luces es insuficiente e incómodo para atender las centenares de consultas que se reciben diariamente. En Urgencia, los vestidores se convirtieron en boxes médicos, el gimnasio de kinesiología en sala de reanimación, los boxes en camas críticas y el baño en sala de yeso. Otro tema al cual deben hacer frente es la falta de profesionales, a quienes no les motiva hoy trabajar en esas condiciones.
Queda mucho por hacer, entonces, para recuperar la salúd pública chilena de las zonas afectadas por el terremoto del 27 de febrero del 2010. Es de esperar que, lo que hoy es una solución provisoria, no termine siendo lo definitivo, ni que se aproveche esta situación de emergencia para realizar negocios, sobre todo con la famosa licitación de los hospitales. Veremos que pasa el 27 de febrero de 2012.
Foto: Hospital de Cauquenes tras terremoto

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Categoría: Actualidad Médica.




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