Más allá de la eutanasia


El término eutanasia  es derivado de las palabras griegas “eu”, que significa bien  y “thanatos” que significa muerte, haciéndose referencia así al “bien morir”. La Organización Mundial de la Salud (OMS), la define como: “la acción del médico que causa, deliberadamente la muerte del paciente”. Algunos por su parte prefieren el término “Mercy killing” (1) o “Muerte misericordiosa”, aludiendo al hecho de compasión por el sufrimiento del otro.

Existen varios términos que es necesario clarificar en relación a eutanasia, como:

Eutanasia no voluntaria: Se refiere al término de la vida sin el consentimiento de la persona muerta. Generalmente se ve cuando la persona no esta habilitada física o mentalmente para decidir y otro toma la decisión respecto de su futuro.

Eutanasia voluntaria: Corresponde al término de la vida de una persona, bajo el consentimiento de ésta.
Eutanasia activa: Hace referencia al acto que contribuye a acelerar la muerte del paciente u ocasionarla directamente; pudiendo ser voluntaria o involuntaria.
Eutanasia pasiva: Hace referencia al acto de omisión de los procedimientos o medidas médicas que permiten sostener la vida del paciente.
Suicidio asistido: En éste caso un médico le suministra al paciente los elementos y le entrega las instrucciones para que éste se de muerte a sí mismo.

La eutanasia ha sido tema de discusión desde la antigüedad. Es así como Platón la sitúa en su libro “República”, al decir: “Se dejará morir a todos los ciudadanos que no sean sanos de cuerpo”. Asimismo, Tomás Moro argumentó a favor de ella en su “Utopía”, donde presenta una sociedad en la que los habitantes justifican el suicidio y también la eutanasia activa. Pero fue Francis Bacon quién en su  libro “Novum Organum”, en pleno renacimiento, incluyó por primera vez el término “eutanasia”.

Chantal Sebire, una profesora y madre de tres niños denegó a la corte francesa su petición para la eutanasia, tras ser diagnosticada hace 8 años de una forma rara de cáncer, un estesioneuroblastoma
En la actualidad, algunos países permiten estas prácticas. Un ejemplo de aquello es Holanda, donde según términos legales se entiende por eutanasia: “La terminación de la vida, que lleva a cabo el médico, a petición del paciente, después de un proceso de evaluación muy delicado”. Es así como en el código penal holandés incluye ciertos requisitos para llevar a cabo la eutanasia. Algunos de éstos son: a) El médico ha llegado al convencimiento de que la petición del paciente es voluntaria y bien meditada. b) El médico ha llegado al convencimiento de que la situación del paciente es insoportable y sin esperanzas de mejora. c) El médico ha informado al paciente de la situación en la que se encuentra y de sus perspectivas futuras. d) El médico ha consultado con al menos un otro médico, que desconozca el caso para evaluar otra posible solución. e) Se ha llevado a cabo el auxilio al suicidio con el máximo cuidado y esmero profesional posible.

En otros países como Alemania, también se ha aceptado la eutanasia, requiriéndose para poder optar a ella, que el paciente esté cursando con un sufrimiento intolerable, sin necesariamente encontrarse en un estado terminal, pero siempre y cuando sea con su consentimiento. En Estados Unidos, en cambio, recientemente se llevó a cabo el primer suicidio asistido, legalmente aceptado, en el estado de Oregon.
En relación a los constantes debates que ha generado éste tema alrededor del orbe, el médico chileno Alejandro Goic, hace referencia a una serie de argumentos tanto a favor como en contra de la eutanasia. Algunos de los argumentos a favor de ella son:

a) Las personas tienen derecho a decidir como y cuando morir.
b) Es cruel e inhumano negar a alguien morir cuando está sufriendo de modo intolerable.
c) Puede proporcionar un modo costo-efectivo, de atender a personas que están muriendo.
d) De todos modos ocurre en la práctica, por lo que es preferible regularla.
Por otra parte, Goic plantea una serie de argumentos en contra de la eutanasia, entre los cuales menciona:
a) Al aceptarla al mismo tiempo se asume que algunas vidas son menos valiosas que otras.
b) Permitirla conducirá a un cuidado menos riguroso del enfermo terminal.
c) Expone a personas vulnerables a presiones, para dar término a sus vidas.
d) Es el comienzo de una pendiente resbaladiza que favorece eventuales abusos.
e) Da mucho poder a los médicos.
f) No existe una manera de regularla adecuadamente.
g) Puede afectar los derechos de otras personas.
h) Un cuidado paliativo adecuado la hace innecesaria.

Asimismo, la iglesia incluye otros argumentos religiosos en contra de la eutanasia

a) La vida es un regalo de Dios y sólo puede ser  terminada por él.
b) Los seres humanos son valiosos porque son hechos a imagen de Dios.
c) El proceso de morir es espiritualmente importante y no debe ser perturbado.

Existen varias razones por las cuales la eutanasia es especialmente sensible para los médicos. En primer lugar encontramos al Juramento Hipocrático, que muestra la esencia de lo que es la “praxis” médica; que evidencia una seria contradicción ética para los médicos que realizan la eutanasia. Es así como Hipócrates hace referencia a la eutanasia en el juramento que lleva su nombre: “A nadie daré una droga mortal aún cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin”, quedando de manifiesto su clara oposición, tanto a la eutanasia como al suicidio asistido.

En segundo lugar, es que una cosa es pronunciarse en abstracto en relación a la eutanasia y otra es tener que aplicarla en la vida real, ya que son los médicos y no los filósofos, abogados o bioeticistas, los llamados a llevar a cabo la eutanasia en situaciones concretas, con la consiguiente carga moral, psicológica y emocional que ello significa.
Una tercera razón es que el médico ha sido entrenado para salvar vidas y no para darles término; por lo que resulta difícil para los médicos comprender que el alivio de una persona se tenga que lograr a costa de dar término de forma intencionada a su vida.

Finalmente, quiero decir que el mensaje que muchas veces entregan los pacientes, puede en sí reflejar un ánimo de reproche y de petición de ayuda, al decir por ejemplo: “En esta situación de abandono y despreocupación que me encuentro, sería mejor morir”, hecho que podría malinterpretarse, pero que no es más que el reflejo de una carencia de cuidado, tanto económico, como emocional y social. Es responsabilidad de la sociedad, el implementar mecanismos de salud que posibiliten una atención oportuna y eficaz de estas personas, que permitan así, salvaguardar la dignidad de los enfermos terminales.

A mi juicio, aceptar la eutanasia significaría un retroceso ético de 2.500 años para la medicina. Según la antropóloga Margaret Mead, el Juramento Hipocrático es un documento revolucionario, no sólo para la medicina sino también para la historia de la cultura humana, al separar para el médico, por primera vez,  el poder de curar del poder de matar que ostentaban los hechiceros.

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Categoría: Actualidad Médica.




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