NUTRICIÓN EN EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA


Banco Mundial (Marzo 2006): “El énfasis de cualquier programa para combatir la nutrición deficiente debiera tener como población objetiva a mujeres embarazadas y niños(as) menores de dos años.”
Requerimientos nutricionales de la mujer embarazada Una alimentación adecuada y una buena nutrición son esenciales para la sobrevida, el crecimiento físico, el desarrollo mental, el rendimiento y la productividad, la salud y el bienestar de las personas, a lo largo del ciclo vital: desde las etapas más tempranas del desarrollo fetal, el nacimiento, a través de la infancia, niñez y adolescencia, y en la etapa adulta y la vejez. Los niños sanos aprenden mejor. La gente sana es más fuerte, más productiva, y más capaz de romper los círculos viciosos de la pobreza y el hambre. El binomio madre-hijo se considera un grupo vulnerable desde el punto de vista de la salud y la nutrición. La desnutrición materno-infantil causa un daño irreversible al capital humano, afectando el crecimiento y desarrollo físico-mental (talla baja, menores logros escolares, capacidad reducida para la generación de ingresos); este daño se produce en el útero y en los dos primeros años de vida.
Una nutrición adecuada a lo largo del proceso reproductivo – período gestacional y post- parto – asegura un niño más sano; la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida, y mantenerla hasta los dos años o más, complementada con alimentación complementaria adecuada para la edad. Se estima que alrededor de un 20% de las muertes en niños menores de 5 años en el mundo, podrían evitarse si se siguieran estas recomendaciones nutricionales.
El estado nutricional materno es uno de los factores más relevantes para el crecimiento fetal. La historia nutricional de la madre comienza en su propia vida intrauterina: una mujer que inicia una gestación después de un período fetal, infantil y adolescente con déficit nutricional, tiene mayores posibilidades de dar a luz un niño con restricción del crecimiento intrauterino (RCIU), a pesar de tener una alimentación adecuada durante la gestación.
El estado nutricional a lo largo del proceso reproductivo – previo a la gestación, durante la gestación y la lactancia – representa un proceso continuo, con sus etapas estrechamente vinculadas entre sí (enfoque de ciclo vital). Hay una relación directa entre la nutrición materna y su influencia en el curso y terminación del embarazo; en el período preconcepcional, es muy importante que la mujer se prepare antes de iniciar una gestación: si tiene sobrepeso, debe bajar y, a la inversa, si le falta peso, debe tratar de subir.
El principio básico del cuidado nutricional de la mujer gestante es preservar su salud actual y futura, y apoyar el crecimiento fetal normal. El crecimiento fetal en el primer trimestre es rápido e intenso y luego se acelera hasta alcanzar el punto máximo en el 5° mes de gestación; la masa neuronal se forma en este período, por lo que una desnutrición fetal podría significar un daño irreversible, que limita las posibilidades del nuevo ser.
El estado nutricional de la madre durante el proceso reproductivo juega un rol muy importante para su propia salud y para su capacidad de producir leche y amamantar a su hijo/a; por ello, es importante educar a las mujeres sobre una alimentación y un estilo de vida saludables antes y durante todo el proceso reproductivo. Los requerimientos energéticos de una mujer gestante aumentan durante la gestación – en promedio, 300 calorías/día – para satisfacer las necesidades de los tejidos maternos más directamente
involucrados en el proceso (placenta, útero y mamas); durante la lactancia, estos requerimientos son mayores (500 calorías/día).
Una consecuencia directa de la malnutrición materna durante el período gestacional, es el nacimiento de hijos pequeños para su edad gestacional: aproximadamente un 30% de los hijos de madres desnutridas pesan menos de 2.500 g al nacer. La proporción de recién nacidos de peso insuficiente (menos de 3000 g) ha sido propuesta como un indicador de la nutrición materna en las comunidades.
Uno de los factores más importantes de la ganancia de peso durante el período gestacional es el peso de la mujer al inicio de la gestación; el Índice de Masa Corporal (IMC) es el mejor indicador de la condición nutricional pregestacional. La nueva gráfica de evaluación nutricional de las mujeres gestantes, incorporada el año 2005, utiliza este indicador.
Tradicionalmente el énfasis sobre nutrición materna y ganancia de peso durante el embarazo se ha centrado en la prevención del Bajo Peso al Nacer; sin embargo, el significativo incremento del sobrepeso y la obesidad maternas observado en nuestro país en las últimas décadas, requiere evaluar los potenciales efectos que esta mal nutrición por exceso puede tener sobre el pronóstico materno e infantil en el corto plazo y, sobre la salud futura de la mujer. A partir del año 2005, el Ministerio de Salud ha desarrollado una intervención nutricional orientada a la prevención de la Obesidad y otras enfermedades crónicas no transmisibles, centrada en la mujer y en el niño/a menor de 6 años.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




One Response to “NUTRICIÓN EN EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA”

  1. DORIS Dice:

    buenas tardes dra me gustaria obtener una informacion en diapositivas sobre la evaluacion nutricional de la embarazada,lactancia materna,es importante `para reeducar a nuestras embarazadas gracia


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