Nutrición Materna: aspectos clínicos


En 1981, el grupo de expertos FAO/OMS recomienda, que en condiciones normales se debe suplementar con 285 Kcal. /día desde el comienzo del embarazo; si las mujeres están bien nutridas y reducen su actividad física durante el embarazo, ésta suplementación podría bajar a 200 Kcal. /día.
Las recomendaciones de incremento ponderal deben hacerse considerando a cada madre en forma individual, basadas en el peso pregestacional o en el peso que la mujer tiene al tercer mes de gestación, teniendo presente que el objetivo es lograr un estado nutricional favorable para obtener un recién nacido de peso adecuado, sin afectar la condición materna. Un factor importante a considerar es el estado nutricional de la madre antes de iniciar el embarazo. Las mujeres obesas no necesitan acumular grasa adicional, mientras que las delgadas sí lo necesitan. Mujeres bien nutridas, que tienen una dieta variada y equilibrada, con un bajo nivel de actividad física, pueden aumentar de peso en forma normal sin incrementar la dieta que habitualmente consumían antes del embarazo.
En circunstancias normales la grasa empieza a acumularse desde principios del embarazo para satisfacer las necesidades posteriores de energía adicional, particularmente para el proceso de lactancia; si esta reserva no está disponible, en la lactancia se utilizan los propios tejidos de la madre, deteriorando su estado nutricional. El incremento de peso no siempre refleja una dieta nutricionalmente balanceada. Las mujeres con desnutrición crónica, con dietas de baja calidad e insuficientes, y que además continúan con actividad física intensa, aumentan poco de peso durante el embarazo, tienen niños de BPN y se aprecia un deterioro de su propio estado nutricional. En estas mujeres, en la medida que sea posible, se recomienda aumentar la ingesta energética para asegurar que no se produzca un deterioro de su estado nutricional y lograr depósitos de grasa significativos para enfrentar la lactancia.
La expansión inadecuada del volumen sanguíneo materno sería el factor por el cual en la desnutrición materna no se efectúa una adecuada transferencia de nutrientes (por menor perfusión útero-placentaria) y se afecta el crecimiento del feto.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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