Parto


En muchos lugares se están usando salas de preparto y parto únicas para evitar el cambio de sala que requiere una nueva adaptación a un lugar desconocido y amenazante. En todo caso, el ambiente de la sala de parto debe ser tranquilo, sin ruidos ni estridencias, con una iluminación tenue e indirecta y una temperatura agradable. Los colores pastel y con tendencia al rosado pueden hacerla más acogedora para el recién nacido.
Posición de parto La mujer debe poder elegir la mejor posición para su parto, para lo cual se debe ofrecer alternativas como sillas de parto, cordeles, etc. La posición de litotomía durante el parto es la menos recomendable ya que dificulta las contracciones del útero, comprime los grandes vasos abdominales, presiona el coxis y los huesos ilíacos, impidiendo su desplazamiento y movilización normal. La fuerza de gravedad en las posiciones verticales, ayudan naturalmente a una mejor expulsión del niño ampliando el diámetro pelviano.
Acompañamiento en el parto La presencia del padre o persona significativa contribuye a reforzar la actitud positiva y confiada de la madre para colaborar en el proceso, pueden hacerle masajes en la espalda, tomarle la mano, mirarla a los ojos, preocuparse de que se sienta cómoda, que no sienta frío, sostenerla firmemente cuando sea necesario ayudar a la expulsión, no abandonarla ni distraerse en detalles ajenos a ella y registrar todos los detalles del parto para luego comentarlos con la madre. En conjunto con el personal del área, pueden participar y ayudar para que el niño sea puesto al pecho para hacer su primera mamada en la sala de parto.
Pujo dirigido Una madre en control del proceso puede pujar cuando lo sienta necesario. Los pujos dirigidos y mantenidos no se recomiendan actualmente.
Episiotomía La episiotomía de rutina no se requiere en un parto bien dirigido. El dolor y la inmovilidad postparto que provocan también afectan la lactancia.
El nacimiento Es la culminación de un proceso largamente preparado. La ocitocina alcanza sus niveles más altos post parto y contribuye a la retracción uterina, al inicio de la lactancia, y junto a la prolactina y ACTH entre muchas otras, contribuye a un estado de especial propensión para establecer relaciones vinculares. Las catecolaminas liberadas en el último momento del parto mantendrán en alerta a madre y recién nacido por alrededor de 1 hora. En el período de postparto inmediato hay un período sensible o período crítico para el establecimiento del sentimiento de apego o vínculo. Durante este período madre e hijo deben permanecer en una relación de profunda intimidad y contacto que les permita conocerse mutuamente.
Estas condiciones fisiológicas especiales desencadenan además, la liberación de numerosas sustancias que favorecen la adaptación, la termorregulación y la lactancia (Insulina, hormonas, citoquinas, enzimas gastrointestinales, etc.)
“La primera puesta al pecho en los Recién Nacidos normales puede ser inmediata al momento de nacer, antes del alumbramiento, idealmente dentro de la primera hora de vida, respetando el momento que madre e hijo lo decidan. Se deberá facilitar el contacto madre – hijo/a y todo procedimiento que no sea estrictamente necesario debe ser diferido al menos 60 minutos para no alterar este apego precoz”.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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