Prematuros: Protegidos como un canguro


En Chile, nacen anualmente alrededor de 240 mil niños, entre un 7 y 10% de éstos son prematuros, es decir, menores de 37 semanas de gestación (según anuario INE MINSAL 2001). Estos niños tienen un bajo peso al nacer y, por estas condiciones fisiológicas, es que necesitan especial cuidado en las unidades de neonatología.

Para darles la mayor comodidad posible, hace más de 30 años se creó la Terapia Canguro: “Nació en Colombia, en la década de los 70, con el objetivo de suplir la escasez de incubadoras que existía en aquella época, ya que al poner en contacto directo al prematuro con la piel de su madre, se lograba mantenerlos con temperaturas adecuadas. Posteriormente, se observó que esto también favorecía el incremento de peso de estos niños. Actualmente, el contacto piel a piel se efectúa una vez que el paciente prematuro se encuentra estable con el objetivo de favorecer el apego con sus padres”, dice la doctora Montserrat Abarca, neonatóloga del Servicio de Neonatología de Clínica Alemana.

Esta forma de estimulación precoz -también conocida como skin to skin (contacto piel a piel)- es fundamental en la recuperación y calidad de vida de los niños, ya que además de favorecer el aumento de peso diario, disminuye los días de hospitalización e impacta positivamente a las madres, aumentando la liberación de leche materna.

Entre otras medidas de protección de los niños están cubrir las incubadoras para dar poca luz cuando corresponde y así respetar los periodos de sueño del recién nacido (ciclos circadianos). Asimismo, se mantiene el mayor silencio posible adentro de las salas, para lo que se habla en voz baja y se intenta disminuir ruidos de las máquinas.

Esto es parte del Plan de Intervención Temprana de Clínica Alemana, creado para asegurarse de que los recién nacidos reciban la mejor atención posible. Además, permite a los padres participar del cuidado de sus hijos prematuros y afianzar el vínculo entre ambos.

Lo anterior es indispensable porque estos niños pueden estar mucho tiempo hospitalizados. “Esto depende de su edad gestacional, mientras más prematuro, mayor tiempo necesita en la unidad de neonatología. Por ejemplo, uno de 33 semanas permanece en general hospitalizado dos semanas; en cambio, un prematuro extremo de 24 semanas puede necesitar de dos a tres meses de hospitalización”.

Se espera que los niños prematuros puedan tener una vida casi sin restricciones. Por ejemplo, con ellos hay que evitar contagios con virus respiratorios durante los dos primeros años de vida, sobre todo en otoño e invierno, periodo en que son muy agresivos para el pulmón, por lo que tienen grandes probabilidades de hospitalizarse, volver a depender de oxígeno o que éste sea más necesario que antes. Con estos y otros cuidados se ha logrado que la sobrevida de los prematuros en Chile sea similar a la de países desarrollados.

Riesgos de ser prematuro:

Dependen de su edad gestacional al momento de nacer. La mayoría de los niños prematuros que nacen después de las 32 semanas de embarazo no presenta secuelas en su desarrollo psicomotor.

En cambio, alrededor de un 20% de los niños que nace antes de las 32 semanas tiene algún tipo de secuela, la que puede ser pulmonar, neurológica, oftalmológica o auditiva. Es importante aclarar que si un niño nace antes de las 24 semanas de gestación, en forma excepcional, sobrevivirá, ya que todos sus órganos son extremadamente inmaduros.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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