Primera mamada después del parto


Después del parto se intensifican en el niño los reflejos de búsqueda del pezón y de succión, y en la madre se desencadena el reflejo de ocitocina para expulsar la placenta, contraer las paredes uterinas y protruir el pezón y el cono areolar para facilitar el acoplamiento de la boca del niño en la primera mamada.
El niño normal, de término, tiene destrezas neurosensoriales y motoras suficientes para reconocer el olor de su madre (el pezón secreta una sustancia odorífera que estaba en el líquido amniótico y que el niño reconoce), visualizar el pezón-areola y acoplarse para succionar vigorosa y armónicamente. Si después de nacer es dejado sobre el abdomen de su madre, el intenso reflejo de búsqueda del pezón, hace que el niño repte instintivamente buscando el pecho si se los deja tranquilos durante más o menos 40 minutos. Si esto no sucede, la madre lo puede acercar para que trate de encontrarlo. Antes de los 20 minutos el niño generalmente sólo boquea y lame el pecho, sin llegar a acoplarse al pezón y succionar. Luego, cuando lo visualiza, efectúa un pequeño impulso con las piernas y brazos, y después de algunos intentos de ubicación, se acopla perfectamente y succiona. Si la madre es primípara o no ha tenido esta experiencia anteriormente, aunque haya recibido instrucciones en el período prenatal, es necesario que una persona la asista, la ayuden en esta instancia, interfiriendo lo menos posible, para que el niño haga un buen acoplamiento.
La madre sentirá el efecto de la succión en las contracciones uterinas (entuertos). Es el momento para recordarle la importancia de estas primeras mamadas para estimular la secreción de ocitocina y de prolactina y la iniciación de la lactancia. Pasados esos primeros minutos, de gran actividad motora, el recién nacido se retira del pecho y adopta una actitud característica que se ha denominado “estado de alerta tranquilo”. Luego de unos 60 minutos, si está cómodo, se dormirá plácidamente. La madre siente una gran tranquilidad al darse cuenta que todo está bien y podrá reposar relajadamente junto a su hijo para recuperarse de las exigencias del parto.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Fertilidad y Embarazo.




Deja un comentario