Próxima Crisis: Deuda y Energía Escasa


La próxima fase de la actual crisis financiera, de deuda-deflación y estallido final de la burbuja, dificultará futuras inversiones en el sector energético. Con menos energía tendremos que tener una sociedad más simple.

Nicole Foss es coeditara del blog The Automatic Earth (”La Tierra Automática”); junto con Ilargi es una de las pocas personas valiosas de “amplio espectro” hablando de estos temas actualmente. Considera que las cosas, tal como se hacen habitualmente, no son una opción, y que la forma actual del capitalismo es un esquema Ponzi (piramidal multinivel). Es muy clara respecto del cenit petrolero* (ya ha llegado y los combustibles renovables no son la salvación), pero es incluso mucho más clara acerca de los mercados financieros: empeorarán todo. La próxima fase, de deuda-deflación y estallido final de la burbuja, dificultará futuras inversiones en el sector energético. Los precios del petróleo bajarán en el corto plazo, no subirán como es probable que espere la mayoría de los analistas. A menos que seamos deudores, nada se resuelve, y afirma que las recomendaciones de Paul Krugman no mejorarán nada (a excepción, quizás, de prolongar la vida de los bancos, lo que tampoco es bueno).
Aquí, en Washington, en la conferencia de la Asociación para el estudio del Cenit Petrolero y el Gas (ASPO) todo el mundo parece comprender las consecuencias de la escasez de energía. ¿Cuál es su mensaje a un lego?
Tendremos que acostumbrarnos a un estilo de vida con mucho menos energía. La energía ha sido barata durante mucho tiempo y se nos ha producido una dependencia estructural de ella. Sin embargo no va a ser barata durante mucho tiempo más, y esto significa que no dispondremos de muchas de las cosas que hoy damos por descontadas. Una proporción mucho mayor de nuestros ingresos deberá destinarse a costos de energía, lo cual dejará mucho menos para todo lo demás. Caerá nuestro nivel de vida material y tendremos que volver a realizar muchas funciones con energía humana, ya no con energía fósil.
¿Por qué la mayoría de los economistas no reconoce el papel de la energía en la economía?
La energía es invisible y por lo tanto se da por descontada. La mayoría de los economistas no reconoce en absoluto los límites de los recursos, en parte porque no comprende las leyes de la termodinámica. Los economistas viven en un mundo de sustituciones cuando algo se torna escaso y no comprenden que la energía es el recurso fundamental para el cual no hay sustitutos.
Los economistas, típicamente, dicen que no hay límites, solamente precios. Si algo es escaso, costará más, pero nunca se nos agotará. Creo que esto elude el tremendo impacto en una sociedad que no solo depende de la energía sino de la energía barata. Toda nuestra infraestructura moderna requiere, para poder mantenerse, de un suministro constante de energía disponible.
¿La “conservación” y la “eficiencia energética” son soluciones para el cenit petrolero? ¿Bastan?
La conservación y la eficiencia energética pueden prolongar el marco temporal, pero no resuelven el problema. Podrían haber conseguido mucho más si hubiéramos efectuado antes las necesarias inversiones: cuando aún disponíamos de energía barata y de dinero suficiente para hacer cambios fundamentales.
En los países ricos, e incluso en los moderadamente ricos, podemos reducir en gran medida la cantidad de energía que utilizamos, porque mucha se desperdicia. Se desperdicia todo lo que ha sido demasiado barato por demasiado tiempo. No nece-sitamos electricidad para abrir latas de alimentos o lavarnos los dientes, por ejemplo, y no obstante muchos de nosotros lo hacemos. Cesar de hacer esto nos permitiría conservar algo de energía sin mayor esfuerzo.
Y solemos utilizar máquinas que no han sido diseñadas para ser eficientes energéticamente. Por ejemplo, una lavadora de carga superior, como las que son habituales en Norteamérica, utiliza mucho más energía que las europeas de carga frontal. Si fuéramos capaces de reemplazar infraestructura derrochadora por infraestructura eficiente, es probable que pudiéramos ahorrar entre un 30 y un 40 por ciento de nuestro consumo de energía y apenas notaríamos alguna diferencia en nuestro nivel de vida. La dificultad reside en que en una época de crisis económica no tendremos los recursos para reemplazar infraestructura. Esto tornará muy difícil efectuar mejoras de eficiencia.
En lugar de un aumento importante de eficiencia, nos veremos obligados a conservar energía en un futuro con poco dinero y poca energía. No tendremos otra opción y ésta no será sin dolor: una vez que la escasez empiece a corroer nuestra capacidad para desempeñar funciones esenciales y no sólo las meramente prescindibles.
Energías Alternativas
¿Y qué hay con las energías alternativas o la energía nuclear? La gente suele decir que si el petróleo se torna más caro se puede desplegar alternativas. ¿No es un razonamiento apropiado?
Las alternativas al petróleo tienen habitualmente un retorno de energía mucho menor en relación con la energía invertida, y son caras en una época en que el dinero será muy escaso. También dependen, para producirlas, de la disponibilidad de petróleo barato. Estos problemas significan que será muy difícil conseguir algo semejante a la energía que obtenemos de los combustibles fósiles. Las alternativas pueden ayudar en aplicaciones en nichos de escala menor, pero no pueden resolver el problema de administrar una sociedad, especialmente una sociedad industrial de uso intensivo de energía.
Las energías alternativas no amplían, por razones de energía neta, ni el dinero y el tiempo. Ni siquiera contamos con la capacidad de producir en una escala masiva cosas como paneles de energía solar, y carecemos de tiempo y dinero para construir esta capacidad antes que disminuya nuestro abastecimiento de petróleo y mucho menos para construir todos los paneles que necesitaríamos. Hemos permitido, además, que envejezca nuestra red de infraestructura y hasta el punto que habría que reemplazar buena parte de ella.
Como la mayor parte de las alternativas energéticas producen electricidad, dependemos mucho de la red. Por desgracia hay un gran desnivel entre el recurso energía renovable, la demanda de energía y la capacidad de la red. Esto significa que requerimos de mucho mayor inversión en la red. Además tendríamos que convertir la demanda de energía de combustibles líquidos a electricidad y esto insumirá una enorme cantidad de tiempo y dinero en una época en que ambos no abundarán.
La Crisis Financiera Hará Todo más Complicado
¿Los sistemas financieros parecen complicar todo esto? ¿En qué sentido?
La crisis financiera hará mucho más duro todo esto. Dispondremos de muy poco dinero en un mundo en deflación, y la gente tendrá aversión al riesgo. Nadie (individuos, empresas y gobiernos) querrá gastar en tiempos de ganancias futuras tan inciertas, lo que tornará casi imposible invertir en los cambios de infraestructura que necesitamos para enfrentar la crisis energética. Habiendo poco disponible, es muy posible que las personas, desafortunadamente, despilfarren recursos y esfuerzos luchando por lo que haya en lugar de reunir los escasos recursos para el bien de todos. Las crisis financieras conducen a inestabilidad social cuando todos necesitamos mantener la cabeza fría y trabajar deacuerdo.
¿Espera un crash bursátil? ¿Cuán grave será y cuáles sus consecuencias principales?
Sí, espero un crash, y esta vez uno muy grande. Me parece que la tendencia general será a la baja durante varios años. Gran cantidad de inversiones menguarán pronunciadamente de valor y allí donde se las haya empleado como avales para préstamos habrá consecuencias fatales. A medida que los valores declinen veremos llamados a cubrir los mínimos; pero la deuda es hoy demasiado alta comparada con el valor de los bienes, así que habrá que recurrir a renegociaciones adicionales de deuda. Veremos un gran número de bancarrotas y moras. Esto será otro factor en la caída de la oferta monetaria. Quedará muy poco lubricante para gobernar la máquina de la economía.
La deuda parece gran parte del problema. ¿Es muy grande?
Una gigantesca burbuja de deuda está en el núcleo mismo del problema. Se ha ido formando durante décadas y hoy es mucho más grande que cualquier deuda anterior en la historia. La humanidad vuelve a redescubrir periódicamente en gran escala las lecciones del episodio previo que se han casi borrado de la memoria de los que permanecen vivos. Las expansiones del crédito y de la deuda crean la apariencia de una gran riqueza, pero se trata de algo ilusorio (virtual). Sin embargo las obligaciones creadas son reales. La gente espera que le paguen. No será así, lo que disparará un afán por hacerse de la riqueza real subyacente (el aval), la cual no está a mano en ninguna parte. Esto es deflación, y sus efectos son muy significativos. El dinero será escaso durante mucho tiempo.

Rol del Mercado

No obstante, hay quienes dicen que debiéramos dejar al mercado la solución del cenit petrolero.
El libre mercado opera con un horizonte de muy corto plazo. Las inversiones en energía son de largo plazo. Y, de hecho, es probable que el horizonte temporal del libre mercado se encoja en la época de alto riesgo que estamos por vivir. Nadie hará inversiones donde no hay visibilidad económica y los retornos son completamente inciertos. Será casi imposible financiar proyectos. Vamos a depender del financiamiento público, pero los gobiernos dispondrán de muy poco dinero y más y más exigencias sobre sus recursos, de tal modo que tampoco estarán en situación de hacer muchas inversiones.
¿En qué se equivoca Paul Krugman (u otros)? ¿Debemos hacerle caso (y gastar más)?
No, no debemos escucharle. Gastar sólo nos hundirá más en un agujero aún más profundo y no evitará la inminente deflación. Necesitamos volvernos económicamente responsables y ahorrar. Por supuesto que esto acelerará el declive de la actividad económica,pero esto tiene que ocurrir. Si continuamos empeorando los problemas gastando, deberemos encarar posteriormente un conjunto mayor de consecuencias. Es preferible dejar que caiga el castillo de naipes y empezar a
reconstruir una vez que la deuda tóxica
se declare impagable. Mientras antes ocurra esto más pronto podemos empezar a reconstruir la confianza y la cohesión social que facilitan las inversiones en el bien común.
Hemos creado la civilización más compleja e interconectada que nunca ha existido en la Tierra. ¿Nos vuelve esto más frágiles o más vulnerables al agotamiento de los recursos?
Nos vuelve mucho más vulnerables, porque contamos con mucho más dependencias estructurales. Es probable que el ritmo del cambio tanto en energía como en finanzas sea lo bastante rápido como para que la adaptación resulte muy difícil. No tendremos tiempo para adaptarnos gradualmente, lo que significa que enfrentamos una dislocación importante.
La crisis financiera hará mucho más duro poder enfrentar el vaciamiento de los recursos, porque no tendremos dinero para reemplazar una infraestructura sumamente dependiente de la energía. Hacerlo sería enormemente caro e insumiría largo tiempo incluso si tuviéramos dinero. Tal como están las cosas, nos veremos forzados a conservar el dinero y los recursos, antes de que nos quedemos sin ellos.
La complejidad socioeconómica es muy dependiente del subsidio energético. Con menos energía tendremos que tener una sociedad más simple. Sin embargo el paso de aquí a allá será muy doloroso.
¿Cuántos políticos están dispuestos a hablar del cenit petrolero?
No conozco a ninguno que esté dispuesto a hacerlo. Conozco unos pocos que son conscientes de esto. Matt Simmons pasó mucho tiempo explicándolo a la administración anterior de Estados Unidos, que era de gente del petróleo, por cierto.
El anterior líder del partido liberal de Canadá, Stephane Dion, había leído gran parte de la literatura sobre el cenit, pero nunca encaró el problema durante su período.
Los militares de varios países han estado produciendo informes sobre el cenit petrolero, y con seguridad los hanmostrado a sus jefes políticos antes de publcarlos. Pero los políticos nada han dicho.
Países más Resilentes
¿Qué países, en general, están más adaptados a un futuro post carbón?
A los países con menos dependencias estructurales de energía barata les resultará mucho menos doloroso adaptarse. En otras palabras, os países que han sido pobres y menos capaces, en las últimas décadas, de la transición a lo que la gente típicamente considera un estilo de vida plenamente moderno, puede que encuentren menos difícil el futuro que los países más ricos. Mientras más arraigadas estén las dependencias más difícil será la transición a un futuro de poca energía.
Por otra parte, a los países o regiones con un clima en que se necesita menos calefacción y refrigeración, donde hay una época más prolongada de cultivos, les resultará más fácil administrar un futuro con menos energía. Un plus significativo es contar con una tradición estable de agricultura a escala familiar, ya que el modelo agroindustrial es muy vulnerable a las conmociones energéticas y financieras. Una infraestructura ya desarrollada de energía renovable puede ayudar, como también economías relativamente locales que estén menos vinculadas a la globalización.
Es irónico, pero las sociedades más eficientes económicamente tienen la menor capacidad de adaptación, pues los amortiguadores se han disminuido a un mínimo por razones de costo. Esto las ha dejado mucho menos resilientes que lo que una vez fueron.
¿Cree usted que mientras más compleja sea la visión que uno tenga del mundo más pesimista es el resultado que se advierte?
Sí, porque se torna evidente que no funcionan las soluciones simplistas y unidimensionales. Tenemos que comprender toda la complejidad del mundo para comprender lo que debemos hacer y por qué; pero al hacer esto caemos en la cuenta de la amplitud del problema.
¿Cómo se compara su optimismo o pesimismo con el del resto de la comunidad financiera y del cenit petrolero?
Soy más pesimista que la mayoría, porque estoy encarando un rango más amplio de dificultades. Pocas personas cubren verdaderamente la energía y las finanzas en su conjunto, y aún menos se ocupan de geopolítica, conducta humana colectiva, capacidad de carga, población, cambio climático, contaminación, resiliencia, etc. Cada campo implica desafíos para todos los otros.
¿Es ahora más o menos pesimista acerca del futuro que hace cinco años?
Mi posición no ha cambiado significativamente. Entonces también era consciente de dónde estábamos.
Necesaria Preparación
¿Se está preparando para el mundo post cenit petrolero? ¿Cómo?
Hace diez años nos mudamos a Canadá y compramos una granja, lo que no podríamos haber hecho en Inglaterra, donde vivíamos antes. Redujimos nuestra demanda de energía todo lo posible y nos concentramos en utilizar
las fuentes energéticas disponibles localmente (en primer lugar madera y sol). Instalamos paneles fotovoltaicos, baterías para almacenar energía, agua caliente doméstica solar, un horno exterior que quema madera y un invernadero calefaccionado para prolongar la época de cultivo en nuestro clima nórdico. Tratamos de cultivar tantos vegetales como podemos y también producimos parte de la carne y huevos que consumimos.
* “Cenit petrolero” es el punto en el tiempo en que se llega a la máxima producción de petróleo; pasado ese punto la producción mengua inexorablemente.
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Extracto de entrevista aparecida en Energy Bulletin.
Nicole Foss es co-editora del blog The Automatic Earth, en donde escribe bajo el nombre de Stoneleigh. Su sitio web integra finanzas, energía, medio ambiente, psicología, demografía y política. Previo a su blog, fue editora de The Oild Drum Canada. Foss es bióloga de la universidad de Carleton con una maestría en leyes en  Warwick, Londres.
theautomaticearth.blogspot.com

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Categoría: Ecología.




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