Recomendaciones para Prevención de Transmisión Vertical de VIH a través de la Lactancia


Entre los años 1987 y 1992, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó las recomendaciones sobre la lactancia materna en las mujeres con VIH/SIDA. A las mujeres embarazadas que vivían en países y regiones donde las causas principales de mortalidad son las enfermedades infecciosas, como las diarreas e infecciones respiratorias y la desnutrición, se les aconsejó seguir alimentando a sus hijos mediante lactancia materna; en cambio en los países donde las enfermedades infecciosas no son la primera causa de muerte se les recomendó no brindar lactancia materna y utilizar una alternativa segura para la alimentación de sus hijos.
Entre 1994 y 1997, se apoyaron estas recomendaciones, estimando que el riesgo de transmisión de VIH atribuible a la lactancia materna se encontraba entre el 4% y 22%. Luego en 1997 y 1998, la OMS publicó la revisión de las recomendaciones anteriormente descritas, en la cual reconoció que más de la mitad de las transmisiones verticales ocurrían mediante la lactancia materna y se aconsejó lactancia mediante fórmula para disminuir el riesgo de morbimortalidad infantil, solamente si se les aseguraba el acceso ininterrumpido a ésta y seguridad en la preparación. Además, se recomendó que las mujeres embarazadas tuvieran acceso a los test para determinar su estado serológico y a consejerías, para apoyar la toma de decisiones informadas.
Conociendo esto, se crearon guías para la prevención de la transmisión vertical de VIH. UNAIDS, OMS & UNICEF definen las siguientes prácticas para las mujeres con VIH/SIDA con la finalidad de prevenir la transmisión vertical: • Acceso temprano al adecuado cuidado prenatal • Consejería voluntaria y confidencial • Test VIH para las mujeres y su pareja • Uso de terapia antiretroviral AZT en mujeres VIH (+) durante las últimas semanas del embarazo y parto. • Proveer cuidados durante el trabajo de parto • Consejería para la embarazada con VIH, informando sobre los beneficios de la lactancia materna, el riesgo de transmisión a través de lactancia materna y sobre los métodos alternativos de alimentación infantil
• Apoyo para las mujeres con VIH que eligen no lactar.
Es necesario considerar que no todos los hijos de madres infectadas con VIH alimentados con lactancia materna adquieren la infección por VIH. Esto depende de muchos factores como son la carga viral de la madre, grietas en el pezón, mastitis, incorporación de otros tipos de alimentación junto con la lactancia materna, inmadurez del sistema inmune del recién nacido, entre otros.
Para realizar una pesquisa precoz de la infección por VIH resulta necesaria la participación y apoyo por parte de los profesionales de la salud, garantizando a todas las madres embarazadas seguimiento, tratamiento y prevención de la transmisión vertical.
Las mujeres embarazadas deben recibir en el documento de consentimiento informado para realizar estudio VIH, información referida a la disminución del riesgo de infección del hijo con el protocolo de tratamiento. Debe estar claramente especificado en el documento de consentimiento informado que la posibilidad de infección disminuye de 25,5% a 8,3% si se realiza un adecuado tratamiento.
Es fundamental, que como país logremos que la totalidad de las mujeres embarazadas se realicen el estudio VIH durante el control del embarazo, para poder tomar las medidas para disminuir la transmisión vertical de infección VIH. Esto debería ser considerado un indicador de calidad del control del embarazo.
En resumen, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) se ha aislado de la leche materna y puede transmitirse a través de la lactancia natural. El riesgo de transmisión puede ser mayor en las mujeres que se infectan por VIH durante el período de lactancia (es decir, después del parto) que en aquellas con infección preexistente. En poblaciones como la de Chile, donde el riesgo de mortalidad por enfermedades infecciosas y malnutrición es bajo, y donde existen fuentes alternativas de alimentación segura y eficaz, hay que aconsejar a las mujeres infectadas por VIH que se abstengan de amamantar a sus hijos y de donar leche. Es necesario asesorar a todas las mujeres embarazadas y animarlas a que se sometan a una prueba para el VIH. En las regiones en las que las enfermedades infecciosas y la malnutrición son causas importantes de mortalidad en las primeras etapas de la vida, la Organización Mundial de la Salud recomienda que las madres amamanten a sus hijos con independencia del estado de la madre respecto al VIH.
Si eventualmente se iniciara la lactancia materna, dos intervenciones deben siempre realizarse:
• Lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida. • Profilaxis antirretroviral ampliada para el niño (nevirapina sola o nevirapina con zidovudina) son eficaces en la disminuir la transmisión.

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Categoría: Actualidad Médica.




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