Salvaescaleras para personas con movilidad reducida


Uno de los problemas más frecuentes en la tercera edad es el problema de la movilidad reducida. En general, a medida que pasan los años, nuestro cuerpo se deteriora y perdemos la facultad de desplazarnos con la misma facilidad con la que podíamos hacerlo antes. Los tiempos de desplazamiento son, además, más largos.

Motivos para esto hay varios. Muchos de ellos tienen que ver con el desgaste de los huesos y articulaciones, que se manifiestan a través de diferentes dolencias: artritis, reumatitis, problemas en las articulaciones, en especial las caderas. De a poco caminar se vuelve una tarea más complicada, no hablemos de correr. A veces se suman problemas respiratorios, como el asma, o los cardiovasculares, que son por desgracia muy frecuentes en las personas mayores.

En estos casos, moverse a través de las diferentes habitaciones de la casa puede ser también problemático. En el caso de las casas de dos pisos los problemas aumentan. Subir escaleras puede ser especialmente agotador para las personas de la tercera edad, sobre todo las que tienen movilidad reducida. Un mal movimiento puede ocasionar una caída y en muchos casos, una fractura, debido a que los huesos pierden densidad y son más frágiles cuanto más avanzada sea la edad de una persona.

El problema de desplazarse de un piso a otro no solo es un problema para los ancianos. Personas de menor edad pueden tener también problemas de movilidad reducida: minusvalías o accidentes pueden ocasionar problemas de desplazamiento a quienes son relativamente jóvenes. Entonces nos encontramos con un problema que puede ser complicado de resolver para muchas personas. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Como evitar un cambio en nuestro estilo de vida sin correr riesgos de accidentes? ¿Como podemos hacernos la vida un poco más fácil?

Salvaescaleras

Los salvaescaleras son una solución eficaz al problema que tienen las personas con algún problema de movilidad para subir y bajar escaleras. Se trata básicamente de un mecanismo automatizado que desplaza a la persona en un cómodo asiento que se mueve a través de la escalera, ya sea para ascender o descender. Esta idea tan simple permite no tener que modificar de forma sustancial su estilo de vida, ni tener que irse a vivir a otro lugar. Es, por tanto, una solución económica y sencilla.

Salvaescaleras para personas con movilidad reducida Tercera Edad

Tal como mencionamos anteriormente, no es necesario que la movilidad reducida sea permanente para usar uno de estos productos. Se puede alquilar o comprar un salvaescaleras para una persona que tuvo, por ejemplo, un accidente con fractura de huesos de la pierna. En esos casos, se puede alquilar por los meses que sea necesario. La mayoría de las empresas del rubro pueden darle un presupuesto sin costo, varios modelos para elegir de acuerdo a su necesidad y tipo de escalera. Esto porque según los materiales de construcción y disposición de la escalera, puede ser necesario realizar alguna intervención menor en alguna pared. Sin embargo, el proceso de instalación no suele demorar más de medio día, y la mayoría de los proveedores ofrecen financiamiento para pagar a plazos.

Los salvaescaleras se pueden usar tanto en escaleras rectas como curvas, incluso en una escalera de caracol, que para una persona de movilidad reducida es una verdadera complicación. Como el asiento y los apoyabrazos son plegables, se puede aprovechar mejor el espacio y dejar libre tránsito a otras personas. Como se trata de dispositivos que funcionan con electricidad casi no hacen ruido, siempre que su instalación sea correcta, y no requieren de instalaciones o modificaciones especiales a la red eléctrica. Solo es necesario que haya un enchufe cerca para cargar las baterías, que son las encargadas de darle autonomía en caso de corte de electricidad.

Entonces, para cualquier persona que tenga alguna clase de complicaciones para trasladarse, y que requiera ayuda para subir y/o bajar de un piso a otro, un salvaescalera es la solución más simple y efectiva. De ese modo se puede mantener una vida más independiente sin tener que sacrificar la seguridad personal.

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Categoría: Tercera Edad.




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