Síndrome premenstrual o SPM


Se conoce como síndrome premenstrual a una serie de síntomas y signos que aparecen en algunas mujeres en los días previos y al comienzo de la menstruación.
Pueden aparecer decenas de síntomas, y para facilitar su conocimiento se agrupan en cinco categorías:
1.De la esfera psíquica, como la ansiedad, nerviosismo, cambios del humor, irritabilidad.
2.Depresión como enfermedad propia.
3.Dolor pélvico, de espalda, sofocos y opresión torácica.
4.Retención de líquidos; se manifiesta como distensión abdominal, edemas en piernas, ganancia de peso y sensación de hinchazón.
5.Hipoglucemias, con deseo de comer dulce, aumento del apetito y cansancio.
Los síntomas clásicos comienzan una semana previa a la menstruación y empeoran las 48 horas antes, y disminuyen o desaparecen en el primer día de la regla.
Lo presentan cerca del 80% de las mujeres en edad fértil, y es más frecuente en mujeres jóvenes, en las que tienen hijos y en aquellas con antecedentes de depresión. También tiene cierta tendencia familiar. Se estima del 20-40% de éstas mujeres experimentan alguna dificultad como resultado de éstos cambios con impacto en su trabajo y vida cotidiana.
Parece que su causa son los cambios en los niveles de las hormonas femeninas: estrógenos y progestágenos, que causarán retención de líquidos antes de la menstruación, volviendo a sus niveles basales tras esta.
Aunque los síntomas pueden variar, su tiempo de aparición es muy semejante en todos los ciclos, y los más frecuentes son:
· Retención de líquidos.
· Hinchazón y sensibilidad en las mamas.
· Sensación de hinchazón abdominal y en las piernas.
· Dolores de cabeza.
· Insomnio.
· Cansancio.
· Cambios de humor, con tendencia a la irritabilidad y al llanto fácil.
· Depresión y ansiedad.
· Disminución de apetito sexual.
· Trastornos digestivos.
No existe prueba diagnóstica alguna para confirmarlo, se hace por la clínica y su relación con los ciclos.
El tratamiento va destinado inicialmente a que la mujer conozca que lo que le pasa es “normal”; si se conoce el problema y se comprende y espera, esto solo ya lo mejora.
La realización de ejercicio mejora los síntomas, al aumentar los niveles cerebrales de serotonina, un neurotransmisor central que juega un papel muy importante en el humor, ansiedad, sueño, dolor, conducta alimentaria, sexual.
Si los niveles de serotonina son bajos, el ánimo baja, y si son normales, estamos más satisfechos y calmados.
Se recomiendan además dietas bajas en sal durante estos días para reducir la hinchazón, y tomar azúcar si existen síntomas de hipoglucemia.
No se ha demostrado que los suplementos vitamínicos mejoren los síntomas.
Cuando altera claramente la calidad e vida el tratamiento debe ser dirigido hacia los síntomas específicos tales como diuréticos (concretamente la espironolactona) para evitar la retención de líquidos, y los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) para evitar los dolores de la regla, si es que se asocian.
Si existe ansiedad, una benzodiacepina suave puede ayudar a controlar los síntomas durante esos días.
Muchos ginecólogos recomiendan recurrir a un tratamiento hormonal permanente si el síndrome altera la calidad de vida constantemente, aunque no se ha demostrado un gran éxito con ellos.
Algunos psiquiatras aconsejan el uso de antidepresivos para los casos graves e incontrolables con otras medidas, siendo los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina los más utilizados, que constituyen una nueva generación de fármacos antidepresivos que actúan modificando los niveles cerebrales de la serotonina.
Los más conocidos son la fluoxetina (el conocido Prozac), la paroxetina (Seroxat), la sertralina. entre otros.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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