El contexto general del mundo y la Enfermería


Muchos procesos de cambio debe enfrentar hoy la humanidad, todos ellos impactan la vida y la salud de generaciones presentes y futuras, alteran procesos sociales como las formas de dar respuesta a necesidades básicas, la organización del trabajo y el sistema de valores; se transforma el mundo biológico en los planos macro del ecosistema y en el micro de los genes.

El compromiso social de la práctica de la enfermería, es con el cuidado de la vida y la salud de la gente, obliga, entonces, tener en cuenta estos referentes para comprender la naturaleza de los problemas y para valorar la dimensión ética que debe orientar un plan de desarrollo para dicha práctica.

Algunos de los procesos tiene que ver con: la aceleración del tiempo histórico, la globalización, la revolución cultural, la revolución de la tecnología informática, el imperio de la racionalidad económica y cambios de paradigmas de pensamiento y acción.

La aceleración del tiempo histórico, dice el doctor Antonio Elizalde (2000, p3), se evidencia en que transformaciones que previamente tomaron lugar durante millones de años pueden ahora realizarse dentro de unas pocas décadas, en dicho contexto los corpus teóricos de las disciplinas pueden tornarse obsoletos a una velocidad asombrosa. Con esta dinámica que nos cambia los conceptos de espacio y tiempo, están ocurriendo revoluciones en los planos cultural, político, científico-técnico y económico.

La revolución cultural: Determinada y expresada por fenómenos tales como las migraciones masivas, la ruptura de fronteras, la urbanización descontrolada, los cambios en la estructura familiar y en los roles de género; los procesos de transculturación y globalización de la imagen, los símbolos, las necesidades y modelos sociales.

La revolución política: Expresada en la transformación de las ideologías, en el uso de estrategias políticas no convencionales tanto por parte de los gobiernos como de los diferentes grupos de poder, el cambio en las consignas y en los objetivos del conflicto.

La revolución científico tecnológica: Marcada por el desarrollo explosivo de la ciencia y de la tecnología, el valor que hoy se da al conocimiento, el desarrollo de experimentos que alcanzan los límites de lo imaginable al penetrar el misterio de la vida misma poniendo en juego planteamientos éticos. El estado de crisis de los paradigmas científicos y la inauguración de conceptos como los de relatividad e incertidumbre. Los movimientos hacia la transdisciplinariedad y, el desenvolvimiento de un nuevo tipo de conocimiento: el informático.

La revolución económica: Expresada en la globalización de la economía en el marco de la política de libre mercado, privatización de las funciones del Estado y el progresivo desentendimiento de su responsabilidad social (salud, educación, seguridad). Cambio en las relaciones sociales hacia la mercantilización de las relaciones cotidianas intronizando el imperio de la economía. Progresivo aumento del desarrollo no sustentable asociado principalmente a la alteración del medio ambiente. Aumento y aceptación de la corrupción como una nueva vía de la política. Aumento de la pobreza cuantitativa y cualitativamente, el aumento de las desigualdades y la supresión de fuentes de trabajo.

Globalización de los riesgos para los procesos vitales: calentamiento del globo terráqueo, hueco en la capa de ozono, diseminación de riesgos químicos y biológicos.

Los cambios mencionados tienen una fuerte influencia sobre la salud, la calidad de vida de los colectivos humanos y en el desarrollo de las ciencias, las disciplinas y las profesiones.

Algunos de los impactos que generan tales revoluciones, se observan en la ampliación de las inequidades. Ejemplos que evidencian la magnitud del problema: según Granda apoyado en informes del Banco Mundial “En algunos países de América Latina el 10% más rico de la población recibe 84 veces los ingresos recibidos por el 10% más pobre” (Granda:2000, p.8). Emparentada con esta inequidad en los ingresos está la pobreza y de la mano de ésta el hambre, la malnutrición, la desnutrición, la muerte, la baja esperanza de vida (Franco:1994, p.5-6) y la escasa oportunidad de acceder a servicios de salud dignos. De esto último puede ilustrar las consecuencias de la implementación de novedosas reformas de salud en América Latina, o las cifras que seducen a los organismos multilaterales: si comparamos, a manera de ejemplo, la relación de enfermeras por 10.000 habitantes, para Estados Unidos es de 97, para Brasil y Colombia de 4. (OMS/OPS:1999). Pero el saldo rojo de la inequidad no lo pagan todos los grupos por igual, por eso con los niños, los ancianos, los indígenas y las mujeres se tiene una altísima deuda social.

Otra consecuencia de las grandes transformaciones o revoluciones anotadas inicialmente, es la inseguridad social expresada en las violencias de todo tipo, el desempleo a todos los niveles, las exclusiones en la atención médica y la casi desaparición del concepto de salud pública en la práctica de protección a la población de patologías evitables, que interpretadas a la luz del derecho, en expresión de Mario Rovere, se convierten en homicidios culposos (Rovere:1998, p16).

Las medidas introducidas por las reformas de los sistemas de salud buscan eficiencia, calidad, universalidad y equidad en los servicios ofrecidos, pero la racionalización de los servicios no significa un cambio automático de los modelos de atención a la salud de individuos y colectivos, porque eso requiere transformación en sus fundamentos medulares. Según Eugenio Vilaca las categorías del sistema de cambio son:

1. Concepción de Salud / enfermedad: negativa => positiva
2. Paradigma Sanitario: Biomédico => Producción Social de la salud
3. Práctica Sanitaria: Atención médica => Vigilancia de la Salud
4. Gestión de los servicios: médica => social

La transformación así concebida implica un largo proceso de maduración que va a incidir en los planos políticos, ideológicos y cognoscitivo – tecnológico y que en la transición genera una convivencia de lo viejo con lo nuevo.

En lo político: Involucra distintos actores sociales que son portadores de diferentes proyectos. Entre ellos los profesionales de la salud. En lo ideológico: Implica un cambio cultural en las concepciones y prácticas ante la vida y la salud. En lo cognoscitivo – tecnológico: Exigirá la producción y utilización de conocimientos y técnicas coherentes con los supuestos políticos e ideológicos del nuevo modelo.

“Cuando la transición se complete, las profesiones habrán hecho una mutación en su visión del campo, en sus métodos y en sus objetivos” (Villaca: 1975, p2).

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Categoría: Enfermería.




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