Fracturas expuestas: Definición y concepto


Es aquélla en la cual el foco de fractura se encuentra directa o indirectamente comunicado con el exterior; de este modo, el concepto de fractura expuesta se identifica con el de herida, en la cual, uno de sus tejidos -el hueso- se encuentra en contacto con el exterior. Lleva por lo tanto involucrado todos los hechos anatómicos y fisiopatológicos propios de una herida: lesión de partes blandas (piel, celular, músculos, vasos, nervios y hueso), desvascularización y desvitalización con riesgo de necrosis de los tejidos, incluyendo el hueso, y por último, contaminación y riesgo de infección de piel, celular y hueso (osteomielitis) que es la complicación más temida de la fractura expuesta.
Son varias las circunstancias que hacen que la fractura expuesta sea una de las lesiones más graves y comprometedoras de toda la traumatología:

– Es bastante frecuente.
– Ocurre en cualquier parte.
– Sus circunstancias hacen que deba ser considerada como una “urgencia no derivable”.
– Obligan a un tratamiento inmediato y perfecto.
– El éxito del tratamiento depende, en la mayoría de los casos, del proceder del médico.
– La responsabilidad es pues irrenunciable e ineludible.
– En orden jerárquico, casi en todas las circunstancias están en juego la vida, la extremidad, la función y la estética.

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Categoría: Traumatología.




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