FRACTURAS POR FATIGA


El principal factor involucrado en la génesis de esta lesión es un entrenamiento inadecuado, en el cual la carga de trabajo supera el umbral de resistencia fisiológica del tejido óseo. Se observan a menudo cuando el deportista inicia su temporada de entrenamiento; las cargas repetitivas, y el incremento en la potencia muscular, “rebasan la capacidad del hueso” el cual no aumenta su resistencia antes de la tercera semana de cualquier programa de entrenamiento.
El centellograma óseo es un examen de gran valor en el diagnóstico precoz, debido a que generalmente el estudio Rx. muestra manifestaciones en etapa tardía, cuando se detectan signos de consolidación. Otra alternativa para el diagnóstico en etapa temprana es la R.M.N.
El tratamiento consiste, básicamente, en reposo deportivo; es decir eliminar el impacto (carga mecánica) sobre la zona afectada. El objetivo es que el niño permanezca asintomático, sin dolor, por un período de seis (6) semanas.
Una lesión, relativamente común, principalmente en el grupo etario que se encuentra en el período de aceleración del crecimiento, es la ESPONDILÓLISIS ístmica, una verdadera fractura por fatiga de la pars interarticularis. Esta se puede desarrollar en aquellos niños con tendencia a la hiperlordosis postural por un desequilibrio de las cadenas musculares, en las cuales existe un marcado predominio de las cadenas de extensión por sobre las cadenas de flexión, lo cual condiciona la aparición de LUMBALGIAS de origen mecánico por, el nombrado, disbalance muscular pelviano; y en definitiva habrá un incremento en la predisposición a la falla de los elementos posteriores (pars interarticularis) ante las sobrecargas repetitivas (fundamentalmente en hiperextensión) inherentes al entrenamiento. Es por ello que en niños deportistas, con LUMBALGIAS que se establecen por un período de tres (3) semanas o más, se debe investigar la presencia de dicha patología.

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Categoría: Traumatología.




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