LESIONES POR SOBREUSO Y ESFUERZO EXCESIVO EN EL FUTBOLISTA INFANTO-JUVENIL


El objetivo del presente trabajo es realizar una revisión y categorización, de la patología por sobreuso en el niño futbolista; y a partir de su análisis y comprensión, poder establecer pautas de control y prevención, como objetivo primario; minimizando el desarrollo de enfermedades del aparato locomotor que pudieran suponer secuelas condicionantes para la práctica del deporte en el breve, mediano, y largo plazo.
INTRODUCCIÓN
Una masiva participación de NIÑOS en actividades deportivas organizadas, que involucran actividades físicas de entrenamiento y competencia, sumado al hecho de una inserción cada vez más precoz en las mismas; teniendo al fútbol infanto-juvenil como máximo exponente de estas circunstancias; ha provocado la aparición de un mayor número de lesiones por uso y esfuerzo excesivos.
El papel de un entrenamiento inadecuado, no adaptado a las necesidades fisiológicas de un organismo en crecimiento, parece ser uno de los detonantes principales en el desarrollo de esta afección (11,19,23).
Debido a que generalmente los grupos de trabajo involucran niños de la misma edad cronológica pero con diferentes edades biológicas; esto es, grupos dispares en cuanto a crecimiento y maduración (20); sería fundamental establecer un estricto control madurativo, hasta el desarrollo puberal completo; dejando sentada las bases de una precisa correlación del binomio crecimiento-entrenamiento.
El objetivo primordial debe ser la prevención primaria, a través de una adecuada evaluación, atención, y educación del deportista infanto-juvenil.
Para ello es necesario trabajar sobre dos pilares fundamentales:
– Establecer la aptitud para la práctica deportiva, lo cual implica un adecuado reconocimiento médico/deportivo.
– Paralelamente, adaptar el entrenamiento y la competencia a las necesidades fisiológicas y biomecánicas de la inmadurez propia de un organismo en desarrollo; es decir una correcta aplicación de las cargas de trabajo sobre nuestro sustrato, el niño. Es necesario poner énfasis en controlar la variable crecimiento-maduración, y de esta manera disminuir al máximo posible la incidencia de sobrecarga.

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Categoría: Medicina Deportiva.




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