Situación actual del cáncer


Ahora, mas que nunca antes, es posible curar el cáncer. Las probabilidades de lograr una curación completa y una supervivencia prolongada es resultado de un conocimiento creciente y una mayor comprensión de la biología de esta enfermedad. Como resultado, nuevos tratamientos que matan en forma selectiva a las células enfermas están siendo desarrollados. Las nuevas terapias además de ser más efectivas son también mas seguras. El dolor que puede acompañar al cáncer también es mejor manejado en la actualidad gracias a nuevos analgésicos, más poderosos, menos adictivos y más seguros.
El cáncer tiene una incidencia creciente y es la segunda causa de muerte en España y en los países occidentales, precedido de las enfermedades cardiovasculares. Es la primera causa de años potenciales de vida perdidos. Su coste meramente sanitario en España supera los 200.000 millones de ptas/año y, mucho más importante, su coste personal, familiar, laboral y social en general es difícilmente medible, pero enorme. El cáncer representa una de las mayores y más frecuentes agresiones que pueden sufrir las personas y sus familias: una de cada dos personas se enfrentará a un tumos maligno en su vida y casi todas las familias tendrán que sufrir en algún momento este problema en uno de sus miembros.
En el siglo XXI seguirán siendo una preocupación las investigaciones tendientes a dilucidar el por qué la célula maligna prolifera permanentemente produciendo su “inmortalidad”, en contraste con la célula benigna que tiene un plazo previsto de vida.
En oposición, la supervivencia de la célula cancerosa ha creado una enorme inquietud en oncología porque se admite que unas pocas células tumorales desprendidas del tumor primitivo pueden quedar alojadas en forma latente e inadvertida en cualquier lugar del cuerpo por largos años y mantener su vitalidad mediante su extraordinaria facultad de producir ella misma su endotelio vascular y formar una pequeña fuente local de producción sanguínea lo que permite su supervivencia, llamada “angiogénesis”. Además la célula maligna, a diferencia de la mayor parte de las células normales, cuenta con una enzima denominada telomerasa que impide el acortamiento de los cromosomas. En condiciones normales, con cada ciclo de división celular, las células normales van perdiendo un segmento del extremo distal de sus cromosomas. Esta circunstancia actúa como un reloj biológico mediante el cual la célula testea cuánto tiempo de vida le resta. La célula maligna al disponer de la actividad de esta enzima, tiene la posibilidad de mantener la longitud de los extremos de sus cromosomas, y continúa con nuevos ciclos de división.

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Categoría: Oncología.




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