Tendinopatías


Son cuadros relativamente infrecuentes en el futbolista infantil.
Habitualmente el sitio de inserción del tendón, la apófisis, es el reservorio del proceso inflamatorio y se torna sintomática antes que el tendón propiamente dicho; aunque ambos pueden presentar inflamación y dolor. Los cuadros puros de tenosinovitis o tendinitis se desarrollan luego de la fusión de los centros secundarios de osificación, esto es, en el varón, a partir de los 16 a los 18 años de edad.
La condición previa, de base, para la producción de la lesión e inflamación secundaria es la presencia de una unidad músculo-tendinosa relativamente tensa o débil. La fase inflamatoria de la tendinitis es, en realidad, la respuesta de curación del organismo ante
las microlaceraciones de la fibra tendinosa que surgen como consecuencia de la sobrecarga.
Ante esta patología es necesario, en primer término, realizar un adecuado examen ortopédico para detectar la presencia de factores de riesgo condicionantes, a nivel estructural; como por ejemplo: discrepancia de longitud de los miembros inferiores, anomalías de torsión, hiperpronación, etc.. En segundo término, corregir potenciales errores de entrenamiento.
Es fundamental, frente cuadros refractarios al tratamiento y/o presencia de manifestaciones sistémicas, investigar otras causas como hiperuricemia, hiperlipoproteinemia familiar tipo II, artritis gonocócica, artritis reumatoidea juvenil, lupus eritematoso sistémico, y fiebre reumática aguda.
El tratamiento y rehabilitación implican el reposo deportivo, y el reestablecimiento de la flexibilidad y la fuerza a grados normales de la unidad músculo-tendinosa afectada.

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Categoría: Medicina Deportiva.




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