¿Cuándo realizar un chequeo cardiovascular en niños y jóvenes deportistas?


Cada año, un cierto número de atletas muere súbitamente por problemas asociados a enfermedades cardiovasculares no diagnosticadas. Estas patologías constituyen la principal causa de muerte súbita en niños y adolescentes. Si bien en menores de 12 años esto es extremadamente poco frecuente, en adolescentes tiene una incidencia aproximada de 1 a 2 casos por cada 100.000 habitantes. En más de un tercio, la responsable es la miocardiopatía hipertrófica, seguida de las anomalías de las arterias coronarias y arritmias cardiacas, entre otras.

Así lo sostiene el doctor Daniel Aguirre, cardiólogo infantil de Clínica Alemana, quien explica que el objetivo de un chequeo cardiovascular es diagnosticar una enfermedad cardiovascular “silente” que pudiera progresar o ser causa de muerte súbita.

“Consiste en averiguar antecedentes patológicos y familiares de cardiopatía, realizar un examen físico cardiovascular y un electrocardiograma. En aquellos pacientes que tienen hallazgos positivos en la evaluación inicial se les debe pedir exámenes adicionales”, sostiene.

El especialista agrega que el chequeo cardiovascular debe realizarse en todo deportista competitivo adolescente y adulto joven, entre los 10 y 35 años, que participa en un programa deportivo de entrenamiento regular y competitivo, el que debería repetirse cada dos años, según la American Heart Association.

En niños más pequeños no existe una edad recomendada para esta evaluación, aunque es decisión del médico indicarlo según la intensidad de actividad física que practica el menor.

“El chequeo cardiovascular debe estar dirigido y orientado por un profesional médico, ya que muchas veces pueden solicitarse exámenes que no son necesarios en una evaluación inicial pre-deportiva, o bien, omitirse otros exámenes que son fundamentales para el diagnóstico de una enfermedad cardiovascular”, enfatiza.
El doctor Aguirre sostiene que los principales factores de riesgo para presentar enfermedades cardiovasculares en niños son antecedentes de historia familiar de cardiopatía o de muerte súbita, presencia de síntomas como síncope, dolor torácico durante el ejercicio, disnea o fatiga desproporcionada al grado de actividad física, palpitaciones, hallazgos patológicos durante el examen físico y un electrocardiograma anormal durante la evaluación inicial pre-deportiva.

Además, agrega que es importante considerar que el sedentarismo progresivo de la población va acompañado de un aumento del riesgo de enfermedad coronaria y de mortalidad de causa cardiovascular. Por lo tanto, se recomienda la práctica de actividad física en forma regular, ya que es beneficiosa no sólo para el sistema cardiovascular, sino también para el respiratorio, muscular y psicológico.

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Categoría: Cardiología.




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