Clínica Dávila y U. Andes firman convenio de cooperación


Muchas madres desde el primer momento en que saben que están embarazadas, tienen la curiosidad de saber el sexo de su bebé. El método más efectivo para poder saberlo es mediante la ecografía, pero para ello es necesario esperar hasta la semana 16 ó 20 de gestación. A los más curiosos, les va a interesar el importante convenio que firmó la Universidad de los Andes con Clínica Dávila, el cual permitirá la detección precoz del sexo fetal a través de la realización de un examen en el segundo mes de embarazo.

El test fue desarrollado por el doctor Sebastián Illanes, vicedecano de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes y académico de la Universidad de Bristol.

En sus palabras, “este convenio consiste en montar la técnica de detección precoz de sexo fetal en sangre materna para desarrollarlo en la Clínica Dávila. Nosotros nos comprometemos a asesorarlos para ello”, afirmó el especialista.

El procedimiento consiste en que a través de una muestra sanguínea de la madre, obtenida al final del segundo mes de embarazo, se puede saber si el bebé que se espera será niño o niña. Lo que se hace es buscar en la sangre materna trazas de masculinidad. Si estas se detectan, el feto es masculino, y si no, femenino.

Con este test se puede conocer el sexo del bebé mucho antes que a través de la ecografía clásica, que se toma en la semana 20, y de los demás métodos por los que es posible averiguarlo (amniocentesis y análisis de las vellosidades coriónicas) que conllevan ciertos riesgos. La marcha blanca está prevista para el mes de junio.

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Categoría: Actualidad Médica.




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