Dr. José Roizen: “La directiva del Hospital Calvo Mackenna ha tenido una visión de futuro”


Un mundo de ideas y proyectos para impulsar el desarrollo del Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna es lo que tiene en mente el doctor José Roizen, jefe de la UCI de neonatología y subdirector académico del recinto. Este último cargo lo asumió hace tres años y el cambio que ha habido desde entonces es radical. Ha logrado canalizar todas las solicitudes del área docente asistencial a través de un ente organizador que ha ordenado los diferentes procedimientos como, por ejemplo, los programas de los becados. “Hoy se puede decir que está prácticamente todo regulado”, asegura el especialista.

Actualmente su misión es promover el desarrollo del hospital y sus profesionales a través de cursos de perfeccionamiento, investigación y convenios con universidades tanto públicas como privadas. Además, su pro-actividad lo motivó a remodelar por completo la biblioteca, la cual con la ayuda de Laboratorios SAVAL hoy cuenta con un bibliotecario y dos prestigiosas bases de datos de nivel internacional.

Dentro de sus próximos planes, el doctor Roizen considera ampliar la oferta del hospital. Por ejemplo, cuenta que la fundación Fundar, firmó un convenio con la Universidad Diego Portales para hacer un centro médico dental al lado del hospital. “Esto también nos permitirá fidelizar a nuestros profesionales, porque es una realidad que muchos se van al sector privado”, comenta. En la entrevista, el doctor Roizen nos cuenta sobre su visión del hospital, sus metas y los proyectos que tiene a futuro como subdirector académico.

¿Cómo llegó a ser subdirector académico de este hospital?
Hace unos años atrás a raíz de algunas falencias que se veía en el hospital me di cuenta que habían espacios disponibles que no se estaban usando entonces decidí escribir un proyecto explicando por qué este hospital debía tener una subdirección académica. Di los motivos, cuáles eran los espacios que estaban quedando libres y argumenté que desde el punto de vista de la gestión, de la disponibilidad académica, nosotros como hospital no estábamos haciendo nada, simplemente se le había entregado toda la iniciativa a la Facultad de Medicina de la U. de Chile. Por ejemplo, había que ordenar el tema de los becados, era necesario un ente que ordenara la entrada de becados y no podía ser que al hospital entrara cualquier persona en base a amistad o algún contacto. Había que exigir que los programas estuvieran bien formados. Era aun mix de cosas que había que ordenar. Posteriormente coincidió con que hubo una imposición del ministerio para que se formaran comités docentes asistenciales (Colda), justamente con la intención de ordenar la docencia y la asistencia. Entonces me convencieron para que me metiera al Colda y aquí estoy.

¿Cuáles han sido sus principales desafíos y qué metas ha logrado en estos tres años en la dirección académica?
Hoy día prácticamente está todo regulado. Por ejemplo, los profesionales que van a hacer un curso a otra parte y van a ser patrocinados por el hospital, deben volver y trabajar acá una cierta cantidad de años o si no pagan una multa. Antes iban, les pagábamos y después se mandaban a cambiar. Ahora eso no pasa. También ahora regulamos los cursos, ya que deben ser de acorde a nuestra realidad y de utilidad para su trabajo en el hospital. Entonces ahora todo está normado, las pasantías, los convenios con diferentes entidades, etc.

¿Qué planes tiene a futuro cómo subdirector?
Primero tenemos que terminar de ordenar todo, tenemos muchos proyectos. Ya firmamos un convenio con la U. de Chile y ahora tenemos que hacer licitaciones para hacer convenios con universidades privadas. Lo otro es promover que se haga investigación. Todos los proyectos de investigación deben pasar por el Colda porque hay que evaluar y gestionar los proyectos que se quieren realizar. Actualmente hay cinco proyectos Fondecyt, lo que es inédito. También queremos desarrollar con mayor intensidad programas de capacitación y el perfeccionamiento de nuestros profesionales a través de cursos. Además, estamos trabajando en ampliar la oferta como hospital. Por ejemplo, la fundación Fundar, firmó un convenio con la Universidad Diego Portales para hacer un centro médico dental aquí al lado de la clínica. Esto nació con la idea de absorber parte de la demanda que tenemos acá en el hospital, pero también de hacer una oferta a la gente que no puede costear servicios dentales. Esto también nos permitirá fidelizar a nuestros profesionales, porque es una realidad que muchos se van al sector privado. En realidad hay muchos proyectos en mente pero tenemos que ir poco a poco.

Recientemente usted impulsó la iniciativa de renovar la biblioteca del hospital. ¿Qué importancia le da al acceso a la información?
La biblioteca es importantísima, o sea un hospital que no tiene una buena biblioteca es inaceptable. Nosotros teníamos una biblioteca que respondía a los años 70, entonces hice un proyecto, conversé con la gente de Laboratorios SAVAL y de la U. de Chile y llegamos al acuerdo de renovarla. Básicamente será una biblioteca virtual que contará con dos fuentes de bibliografía y en la medida que podamos vamos a ir adquiriendo más material. Hicimos una remodelación de infraestructura y vamos a contar con un bibliotecario. Estamos súper contentos porque hasta el momento ha funcionado muy bien y es un gran aporte para los profesionales que trabajan y se están formando en este hospital.

¿Cómo considera el desarrollo del Hospital Dr. Luis Calo Mackenna a través del tiempo?
Ha mejorado muchísimo. Yo creo que nosotros nos hemos adelantado mucho a los tiempos. Por ejemplo, en los años 50 el doctor Jorge Howard tuvo la visión de desarrollar las especialidades. Ahora en la gestión del Dr. Osvaldo Artaza, él también tiene una visión de futuro. Acá hay muchos polos de desarrollo en todas las áreas y muchos proyectos en mente. Lo más importante y destacable es la visión amplia y futurista que ha habido a nivel directivo del hospital.

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Categoría: Actualidad Médica.




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