Enfermedades hipertensivas


También se llaman gestosis o toxemia. Se caracterizan por un aumento de la tensión, por eso se llama hoy en día, hipertensión inducida por embarazo. Aparece en la segunda mitad del embarazo y más frecuentemente en el tercer trimestre. Este cuadro de hipertensión inducida por el embarazo es un cuadro cuya causa no se conoce con precisión. Hay muchas hipótesis sobre cual será la causa y se llama enfermedad de las 1000 teorías. Lo que más se acerca a la realidad es que haya un fallo renal.

Este cuadro hipertensivo (HIE) se caracteriza por una tríada sintomática que comprende la hipertensión arterial, la proteinuria (fundamentalmente albúmina), y el edema. Puede faltar la proteinuria o el edema, pero nunca la hipertensión. Este cuadro tiene dos formas clínicas, una leve y otra grave, y esto está en relación con las cifras de la tensión, la cantidad de proteínas en orina y la intensidad del edema. Para las formas leves, las cifras de tensión arterial son menores de 140/90, y para las formas graves son mayores de 140/90. Estos cuadros de hipertensión inducida se conocen también con el nombre de pre-eclampsia. Así, hablaremos de pre-eclampsia leve en el caso de las formas leves, y pre-eclampsia grave en el caso de las graves. En cuanto a la proteinuria, se habla de formas leves cuando la cantidad de albúmina o proteínas en orina es menor o igual a 1 gr/l, y graves cuando es mayor de 1 gr/l.

La hipertensión inducida por el embarazo, en general, con el reposo, con una dieta normal, con una ingesta de líquidos normal, desaparece y no vuelve a aparecer en el embarazo, pero en ocasiones puede evolucionar a las formas graves, de tal forma que en principio, la forma leve revierte o pasa a forma grave.

En cuando a los edemas, la forma leve aparece en extremidades inferiores, y no desaparece con el reposo. Este edema lo podemos constatar mediante el síndrome de Fovea (apretamos y queda un hundimiento durante un tiempo). En las formas graves, el edema aparece en cualquier otra parte y puede ser generalizado. Nos podemos encontrar la Fovea en cualquier parte del organismo.

Para reconocer cuadro hay que realizar lo siguiente: 1.- Medición de la tensión arterial. 2.- Constatar edema por la exploración, es decir, presionando para ver si hay Fovea. Esto lo diferencia del edema circulatoria propio de la mujer al final del embarazo, que cede con el reposo. Además, se puede constatar porque hay un aumento súbito de peso. 3.- Para medir la proteinuria hay unas tiras reactivas para el análisis, pero si no las hay en el lugar centro donde estemos, se coge la orina y se echa en un tubo y se calienta con un mechero o cerilla hasta que hierva. Si después de hervirla se queda normal, no pasa nada, y si se forma un precipitado (hay copos blancos) tiene proteínas elevadas en la orina.

En las formas graves hay que ingresar a las pacientes y someterlas a dieta casi absoluta, con régimen hipocalórico e hiposódico y reposo, sobre todo en decúbito lateral izquierdo, que es como mejor funciona el riñón y como consecuencia ayuda a la mejoría del cuadro. También se pueden usar sedantes y medicamentos hipotensores. Generalmente, con estos medicamentos los cuadros desaparecen, pero cuando la forma grave de la pre-eclampsia no desaparece evoluciona a un cuadro muy grave llamado eclampsia.

La eclampsia es la complicación más grave de estos estados hipertensivos y se caracteriza porque la mujer entra en un estado convulsivo parecido a un cuadro epiléptico que tiene una primera fase de contracción generalizada llamada tónica; y una segunda fase llamada convulsiva, lo que se llama fase clónica, de ahí que al cuadro se le denomine tónico-clónico.

En el momento en que el cuadro de la eclampsia está instaurado es muy peligroso tanto para el feto como para la madre. Una mujer que tiene un cuadro eclámptico se puede morir en cualquier momento después de la primera convulsión, por eso lo mejor es tratarla para no llegar a la primera convulsión.

Una vez establecido el cuadro eclámptico, puede suceder antes del parto, y se llama eclampsia intercurrente, que es leve y desaparece con el tratamiento. También puede ser intraparto o posparto, y estas formas ya son más graves y tienen peor pronóstico que la anterior. A esta mujer hay que tratarla con sedación profunda que se puede hacer de varias formas. La más utilizada actualmente es la sedación con sulfato de magnesio, pero también se puede emplear el diazepam y otras medidas como la llamada cocktail de Laborit, que consiste en la infusión de sustancias sedantes que son la clorpromacina y prometacina por vía intravenosa mezclada con un suero, y se introducen hasta que dejamos a la mujer en un coma farmacológico, y así deja de tener convulsiones.

Una vez logrado esto tenemos que preocuparnos de lo siguiente: 1.- Si la mujer aún no dio a luz procurar que el parto termine lo antes posible, porque está demostrado que terminando el parto lo antes posible, ya sea por vía vaginal o por cesárea, este cuadro cesa. 2.- En los casos posparto el tratamiento es el anterior y luego atender a los complicaciones que puedan aparecer Lo más importante es que no le quede ninguna lesión renal a la mujer, y hay que normalizar las cifras de tensión arterial.

Cómo saber que una mujer que tiene HIE va a pasar a la eclampsia. Hay unos signos: Cefalea. Epigastralgia: Dolor abdominal en barra. Comienzo de las contracturas tónicas.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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