¿Cómo se manifiestan las enfermedades respiratorias en niños?


No sólo son una enfermedad, sino reflejo de la acción de otra patología, generalmente, producida por algún virus, como adenovirus, influenza o virus respiratorio sincicial. La mayoría se transmite por gotitas de aerosol de la tos o estornudos, y se previene con un frecuente lavado de manos, evitando el contagio, las aglomeraciones, los cambios bruscos de temperatura y los ambientes con humo de cigarro.

El más conocido y que afecta a grandes y chicos es el resfrío común, síndrome catarral leve y autolimitado, producido por varios virus, como rinovirus, coronavirus, virus respiratorio sincicial (VRS), parainfluenza y adenovirus. La incubación dura entre uno y cinco días, al cabo de los cuales comienzan a aparecer los típicos síntomas como estornudos, malestar faríngeo, tos, fiebre baja (38°C), ronquera, obstrucción nasal y prurito ocular. En los menores de un año también puede haber trastornos de la alimentación y del sueño.

El tratamiento consiste en aliviar los síntomas, ya que generalmente desaparecen por sí solos al cabo de una semana. Si no se tienen los cuidados necesarios durante este periodo, es posible que un simple resfrío derive en cuadros más complejos como sinusitis, otitis, adenoiditis, bronquitis obstructiva o neumonía. No se debe tomar antibióticos, porque éstos no actúan sobre los virus. Tampoco sirve la vacuna contra la influeza (o gripe), que es otra patología.

Cuando los bronquiolos están hinchados y con acumulación de mucosidad, se habla de bronquiolitis. Su causa más frecuente es una infección por virus respiratorio sincicial, pero también se da por adenovirus, influeza o parainfluenza. Afecta, principalmente, a menores de seis meses y, además, a prematuros y a los que están expuestos al humo del cigarro.

Entre sus síntomas están dificultad respiratoria con sibilancias y tos forzada, y aumento de la frecuencia respiratoria. Cuando es muy grave, los menores pueden adquirir color azulado. Se trata con ingesta abundante de líquido (puede ser leche materna) y la aplicación de aire húmedo.

Una de las manifestaciones de enfermedades respiratorias más grave es la neumonía, que es una infección pulmonar causada por virus, hongos o bacterias. Estas últimas provocan neumonías más graves, cuadro más habitual en adultos, mientras que en niños suele darse principalmente por virus. Produce desde tos y fiebre, hasta dificultad respiratoria, la que se da en casos más graves y puede ir acompañada de neuralgia, fatiga, inapetencia, sudoración y confusión en adultos mayores.

La neumonía se trata con antibióticos si es de causa bacteriana. Cuando requiere hospitalización, se administra abundante líquido y oxígeno si es necesario. Además, se manejan los demás síntomas y se recomienda reposo.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Pediatría.




Deja un comentario