El lado positivo del café


Hay personas que no pueden empezar su día sin una taza de café. Otros que no lo pueden continuar sin el cafecito de después de almuerzo. Pero también hay quienes no pueden tomar ni una gota de esta bebida porque les cae pésimo. ¿Es tan malo el café?

Es beneficioso cuando se consume poco, es decir, no más de 300 mg. diarios. Se ha estudiado que habría un efecto protector en la prevención o retraso de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, e incluso, ayuda como protector frente a la diabetes tipo 2, ya que estimula la secreción de insulina por parte de las células pancreáticas. Además, hasta esta cantidad diaria no altera la frecuencia cardiaca, la presión arterial, ni el colesterol.

Además, contiene gran cantidad de antioxidantes, elementos que colaboran en el retraso del envejecimiento, lo que es cierto también en la cafeína proveniente del té o del chocolate, pero no así de la proveniente de bebidas cola o energéticas, ni de suplementos o fármacos. Asimismo, de 65 mg. para arriba potencia el efecto de otros analgésicos y favorece la acción de antijaquecosos al regular el flujo sanguíneo. Sin embargo, existe la paradoja de que también puede causar cefaleas diarias no sólo por su uso sino por su abstinencia. Además ayuda a dilatar los bronquios, por lo que es un aliado para disminuir cuadros de alergia bronquial y de asma.

El café es ideal si se busca retrasar el sueño, ya que la cafeína tiene que ver con el proceso de mantener más allá la vigilia, por eso, si se pretende rendir más y alargar la jornada, sirve. Pero no elimina tan fácilmente al cansancio ni sustituye al sueño, sólo mejora el rendimiento sicomotor sólo cuando la persona está en periodo de abstinencia del café, sobre todo cuando existe privación de sueño, en condiciones normales, no tiene mucho efecto. En los consumidores no habituales puede hasta duplicar la duración de su efecto. Pero en los fumadores dura menos y por eso acompaña al consumo de cigarro, llevando a un círculo vicioso.

También se reconoce como un estimulante del sistema nervioso, por lo que mejora el estado de ánimo, aumenta el estado de alerta, la rapidez, la energía y la concentración (cuando se consume en forma ocasional o durante el período de su abstinencia).

Efectos negativos del café:
– Gastritis
– Reflujo
– Palpitaciones, taquicardia
– Aumento presión arterial
– Insomnio
– Ansiedad, intranquilidad, aceleración
– Temblor

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Categoría: Neurología.




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