Menopausia: inevitable, pero no insoportable


“Cierre los ojos, respire y concéntrense en la parte central de su cuerpo. Despeje su mente de cualquier pensamiento. Sienta cómo el ritmo cardíaco disminuye y se alcanza la relajación total”. Así comienza una sesión común de meditación guiada, práctica budista que está cada vez más integrada en la cultura occidental. Y es que los beneficios que reporta la meditación en la persona humana son múltiples, avalados incluso por hallazgos exclusivamente científicos, los que aseguran que es efectiva en el tratamiento de distintas enfermedades y condiciones médicas importantes y mejora el funcionamiento físico, psicosocial y sexual. Según el Dalai Lama, “meditar en la mañana confiere un buen estado mental que afectará positivamente el día completo” y es así como médicos y especialistas de todo el mundo recetan esta práctica a sus pacientes para combatir, por ejemplo, trastornos de ansiedad, estrés y depresión.

El manejo del estrés a través del entrenamiento de la mente no sólo ayuda a los mencionados trastornos psiquiátricos, sino que también a mujeres que sufren los síntomas de la menopausia, una parte natural del proceso de envejecimiento. Así lo afirma una reciente investigación estadounidense publicada en la revista “Menopause” [2011;18:611-620], que asegura que una técnica de meditación fácil de aprender puede ayudar a aliviar los sofocos, sudores nocturnos y el insomnio de la menopausia.

Esta información es relevante si se considera que actualmente la única solución para tratar estos síntomas es la terapia de reemplazo hormonal, la cual se ha asociado a riesgos de salud como enfermedad cardíaca, cáncer de mama y accidente cerebro-vascular. Según los autores del estudio, realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, cerca del 40% de las mujeres menopáusicas presentan sofocos y sudores nocturnos que afectan su calidad de vida y no se ha encontrado ningún otro tratamiento que sustituya la terapia hormonal. Sin embargo, la meditación parece ayudar a que las mujeres sean “menos reactivas” a los síntomas de la menopausia. “No sólo las mujeres están buscando terapias alternativas, sino que es una prioridad de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) encontrar tratamientos conductuales”, asegura uno de los autores de la investigación, James Carmody.

El estudio

El ensayo consistió en dividir a 110 mujeres con edades entre 47 y 69 años en dos grupos, uno recibiendo el entrenamiento y el otro en lista de espera para aprender la técnica. Las participantes llenaron cuestionarios para determinar factores que influyen en los sofocos, como el consumo de alcohol, el yoga y el ejercicio. Los investigadores también midieron cuatro dimensiones de la calidad de vida: física, psicosocial, vasomotora (sofocos) y función sexual. Las mujeres calificaron cuánto les molestaban los síntomas en una escala de cuatro puntos que van desde “nada” hasta “extremadamente”.

En promedio, las mujeres tenían cinco o más sofocos de moderados a severos por día, cuando se inició el estudio. Después de tomar clases una vez por semana durante ocho semanas y un día completo de entrenamiento, el grupo de entrenamiento tuvo en promedio una disminución del 15% en cuanto a los síntomas que les molestaban frente al 7% en el grupo control. Si bien la intensidad de los sofocos no difirió significativamente, el grupo de entrenamiento experimentó un mejor sueño y menos ansiedad.

Otros estudios también señalan que una buena forma de aliviar el estrés (uno de los principales detonante para activar los síntomas menopáusicos) es la meditación llamada Trascendental, la técnica de relajación más simple de todas que ha demostrado reducir el riesgo de ataque cardíaco en mujeres post-menopáusicas. Además, reduce el síndrome metabólico, un precursor de la diabetes. De esta manera, la técnica de Meditación Trascendental ha ayudado a aliviar oscilaciones del estado de humor y síntomas menopáusicos en muchos pacientes así como a suavizar la transición durante esta época en la vida, que puede ser un desafío en muchos sentidos.

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Categoría: Tercera Edad.




One Response to “Menopausia: inevitable, pero no insoportable”

  1. CONEJA Dice:

    Tengo 63 años. Hace 10 años me quitaron matríz y ovarios, presentaba sangrado severo.
    Estuve tomando hormonas por 3 años y después quedé con parches de Evorel 50.
    Mi msdre tiene 86 años y le diagnosticaron cáncer de mama, le estirparon el tumor que estaba encapsulado y a raíz de eso mi médico me quito las hormonas.
    He caído en depresión desde hace tres meses, a pesar que estoy tomando CREZAC, no siento que me ha ayudado en nada ( normalmente soy muy activa.)
    Ahora estoy tomano 1 pastilla de DONG QUAI, y me estoy colocando la crema EMERITA, una vez al día.


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