Alimentación para problemas hepáticos


El hígado y la vesícula biliar ayudan a eliminar sustancias tóxicas del organismo como pueden ser: pesticidas y plaguicidas utilizados en los cultivos, aditivos químicos o medicamentos. En las patologías hepáticas el estado nutricional se altera de tal manera, que puede llegar a provocar desnutrición y deficiencias vitamínicas y de minerales.
La dieta debe ser ligera pero a la vez nutritiva, por ello es recomendable de 5 a 6 tomas de alimentos en pequeñas cantidades y realizando una dieta rica en hidratos de carbono complejos y proteínas de calidad, así como abundante en alimentos que aporten vitaminas, minerales, enzimas y fibra.
Se excluirán de la dieta los alimentos que sobrecargan la función hepática como son los alimentos grasos y proteicos de origen animal, además el consumo de sal será moderado, unos 2,5 g /día. Debido a su contenido en sodio y el azúcar y los alimentos refinados se excluirán de la dieta.

El aporte de potasio a través de la dieta también es importante si hay retención de líquidos, ya que en las enfermedades hepáticas es habitual el desarrollo de retención de líquidos que se manifiesta con la ascitis y los edemas periféricos.
Es necesario evitar las bebidas alcohólicas, las grasas saturadas, como la yema de huevo, lácteos, mantequilla, carne y embutidos y las grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas, que se encuentran en alimentos como galletas, bollos, pan, pasteles o salsas.
También hay que eliminar de la dieta los alimentos fritos, exceso de proteínas de origen animal, alimentos ahumados, azúcar y azúcares refinados, alimentos irritantes o picantes, el café y el té.
Se consideran alimentos beneficiosos los cereales integrales, verduras amargas, como el rábano, alcachofa, cardo y cebolla, hortalizas, patata. o fruta, como cereza, ciruela, manzana o uva.

Se deben de incluir en el menú alimentos fermentados, como chocroute y algas pero con moderación. Son recomendables la lecitina de soja, la levadura de cerveza y el germen de trigo, sin olvidar la miel, así como los aceites de oliva y de semillas oleaginosas con moderación y el té verde.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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