Dejar de fumar tiene efectos inmediatos en la salud


 A los pocos minutos de dejar de fumar, se notan los cambios en el organismo; uno de los primeros, es la normalización de la presión sanguínea, pasados 20 minutos, que baja a un estado normal o por lo menos intenta normalizarse.
Después de ocho horas, los niveles de monóxido de carbono en tu sangre se reducen a la mitad y los niveles de oxígeno regresan a la normalidad. En dos días, las posibilidades de tener un infarto al corazón se reducen y tu  organismo ya está limpio de nicotina; sin olvidar que los sentidos del gusto y del olfato han regresado a un nivel normal y se han recuperado.

Pasados tres días, tus bronquios se relajan y tus niveles de energía aumentan y en dos semanas la circulación aumenta y sigue mejorando en los siguientes dos meses.
Entre tres y seis meses, los problemas respiratorios van a ir desapareciendo y tu capacidad pulmonar mejorará en un 10%; cuando lleves un año sin fumar, el riesgo de padecer un ataque cardíaco, ha disminuído a la mitad.
En cinco años, el riesgo de tener un ataque cerebrovascular vuelve a ser el mismo que el de un no-fumador y en 10 años el riesgo de padecer un cáncer pulmonar, se encontrará a los mismos niveles que un no fumador. 15 años sin fumar suponen el mismo riesgo de padecer un ataque al corazón que un no fumador.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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