Detectar precozmente el cáncer de mama


 

Si se detecta con tiempo suficiente, las posibilidades de curar un cáncer de mama son enormes. La mamografía es un examen clínico indispensable para controlar la enfermedad. Veamos cómo se realiza el diagnóstico.
A pesar de que la recomendación oficial es que las pruebas se realicen a partir de los 50 años, la verdad es que el 30% de los cánceres son diagnosticados antes de esa edad. De ahí el interés de realizarse una mamografía a partir de los 30 años, y repetirla cada dos años.
La mamografía es una radiografía de los dos senos que se efectúa estando de pie, con el busto desnudo, en un centro hospitalario, donde un aparato comprime los pechos.
Se aconseja efectuar esta prueba al comienzo del ciclo menstrual, cuando los senos duelen menos y también se recomienda que no se aplique ningún tipo de crema con antelación. Tras el examen, el médico palpa los senos para detectar una eventual anomalía.
En general, una ecografía complementaria se practica a posteriori, para visualizar mejor los ganglios, porque todas las mujeres tienen quistes benignos en los senos, sin que por ello sean cancerígenos.
Si el médico tiene alguna duda, pedirá que se realice una biopsia, que es un examen un poco más doloroso. Esta leve extracción se realiza con anestesia local, a nivel de la zona sospechosa.
Es más difícil examinar a una mujer con los senos pequeños, por eso es bueno realizar una mamografía, especialmente en las mujeres con ciertos riesgos. La mamografía permite visualizar con extrema precisión los detalles que una radiografía normal no dejaría ver.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Preguntas y Respuestas.




Deja un comentario