El espino amarillo para las quemaduras


El espino amarillo es un arbusto de hojas plateadas, ramas espinosas y bayas anaranjadas. En su forma de racimo, esta planta originaria del centro de Asia supone una fuente inagotable de vitaminas y grasas no saturadas, que contribuyen a sus propiedades terapéuticas.
Cáncer de piel
Se cree que el espino amarillo puede reducir hasta en un 20 por ciento la oxidación que sufre la piel después de verse expuesta a los rayos solares nocivos, es por eso que procuraremos dar un buen masaje de aceite de semillas de la planta (que encontramos en herboristerías) antes de tomar el sol.
Quemaduras
De la misma forma que reduce la oxidación ante las quemaduras solares, el espino amarillo también puede servir para pequeñas quemaduras superficiales, dado que sus nutrientes regeneran las células de la piel dañada y aceleran el proceso de sanación.
Grietas en las manos
Por su acción hidratante, esta planta también nos puede servir en casos de piel seca, dado que su aplicación directa hidrata, calma y suaviza a las células de la piel que provocan la irritación de manos.
Falta de energía
Pese a que normalmente se señalan las frutas cítricas (como la naranja o el limón) como las poseedoras de vitamina C por excelencia, lo cierto es que el espino amarillo, extraído en forma de jugo a partir de la pulpa de sus bayas, dispone de hasta 20 veces más vitamina C que las frutas mencionadas, por lo que mejora las defensas y mantiene a raya las infecciones.
Como siempre, debemos tener en cuenta algunas precauciones en el uso del espino amarillo. La primera de ellas tiene que ver con los niños, a los que no podemos suministrarles ninguna dosis sin antes consultar a un especialista. La segunda recomendación, que aunque parezca evidente no por ello debemos obviar, es la de no ingerir bajo ningún concepto el aceite o las pomadas a base de espino amarillo.

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Categoría: Plantas Medicinales.




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