Hipertension arterial: Una enfermedad de la modernidad


El sistema circulatorio del ser humano dispone del corazón, las arterias, capilares y venas; la sangre es bombeada por el primero y circula a través de las arterias, siendo distribuida por los capilares para, una vez utilizada, ser devuelta al corazón por parte de las venas.
Esta sangre circula con una tensión o presión, que depende de la fuerza con que el corazón la impulsa y también de la resistencia que oponen las arterias.
 

La hipertensión arterial afecta a más de un 22% de la población en edad adulta. Esta dolencia conlleva serias repercusiones en la salud de quienes la padecen, además de costosos tratamientos médicos para controlarlo.
En la mayoría de los casos no existe una causa que lo explique; solo en un porcentaje escaso la hipertensión aparece como síntoma de alguna lesión renal, tumores de glándulas suprarrenales, entre otras.
El componente genético o hereditario es uno de los factores que ayudan a la aparición de la hipertensión; además de ello, con la edad se da un aumento de hipertensos entre la población.
 Aliados de la hipertensión son determinados alimentos, especialmente aquellos que contienen mucha sal. Sin embargo, aunque a las personas con la tensión alta se les elimina la sal de la dieta, no siempre se produce una reducción de los niveles de presión arterial. También influye negativamente el estrés, así como hábitos como puede ser el tabaco, muy desaconsejado en los hipertensos ya que aumenta el riesgo de que aparezca un cuadro de arterioesclerosis.
 En muchas ocasiones la hipertensión cursa sin síntomas y es descubierta de manera casual. Síntomas de poder padecer una tensión alta son: dolores de cabeza, palpitaciones, mareos, fatiga e insomnio.
La hipertensión produce daños en órganos vitales como son el corazón, el cerebro, los riñones, las arterias y la retina. En casos de complicaciones pueden darse cuadros muy graves de angina de pecho, infartos, muerte súbita, aneurismas, accidentes cerebrovasculares, entre otros. Dado el mayor riesgo de las personas con esta dolencia, hay que ser muy cuidadoso cuando es detectada.
 El hecho de no sufrir una sintomatología clara y molesta, dificulta la concienciación por parte del paciente acerca de la necesidad del autocuidado y del ser tratado. Aunque los efectos secundarios de la medicación suelen ser molestos, no podemos suprimir el tratamiento ya que aunque la mayor parte de los casos de hipertensión son leves, las consecuencias a largo plazo pueden ser graves.

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Categoría: Glosario Médico.




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