Los deportistas y la medicina deportiva


Los deportistas son pacientes muy impacientes, ante una lesión solo piensan en volver a entrenar y competir lo antes posible. En algunos casos, la medicina deportiva ha desarrollado tratamientos que aceleran el proceso de recuperación, pero ante el ritmo biológico muchas veces no hay nada que hacer.
Los tejidos tienen un tiempo de reparación que hay que respetar; suturas de ligamentos, osteosíntesis de fracturas, rupturas fibrilares musculares, nos piden un tiempo biológico de espera que en ocasiones es mayor que la paciencia del deportista. En ese punto entra la relación de confianza con el médico, le das unos plazos al deportista y le pides que confie en ti.
Desafortunadamente como os he dicho antes la impaciencia tiene mucho peso, y en esa fase de espera,  algunos pacientes se lanzan a buscar atajos mediante terapias alternativas y terapias de recuperación que con suerte no tendrán ningún efecto, sino emperoran el proceso inflamatorio.
Como ejemplo, la lumbalgia aguda: un proceso inflamatorio discal o facetario, que obliga al deportista a parar y seguir un tratamiento determinado, y en ese plan incluyo fisio-osteop-quiropr. He visto deportistas con la espalda pintada de colores, con programas de gimnasio absurdos, con tratamientos de electroestimulación y usando fajas o pulseras milagrosas.
En estos casos soy yo, el médico, el que pierde la relación de confianza con el paciente, y prefiero no tratarlo más y que lo lleve un compañero.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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